Las estrellas brillaban como nunca antes lo habían apreciado. EL cielo era tan oscuro y no había luz de la cuidad que lo opacara. Entre los arboles podían ver como las estrellas estaban allí para ellos. Era un escenario casi mágico. Todos estaban disfrutando de como se veian esas esferas a miles y miles de quilometros. La lluvia de estrellas comenzó cuando antes se dieron cuenta y todos soltaron un grito de asombro, maravillados por la naturaleza de aquel acto. Pensaban que en ese momento, frente a semejante espectáculo, no había mas problemas de los cuales preocuparse, solo tenían que disfrutar. Despues de varios minutos en donde todos hablaban y comentaban sobre la lluvia de estrellas, Olivia y Kai seguían alejados. Por supuesto que ni se querían mirar a la cara, se habían besa

