La araña vuelve a la vida

1938 Words
Después de haber sido separado de esa forma tan cruel de su omega, Wade no supo como había llegado a casa y más estando completamente desnudo. Entre la marea caliente que le había dejado casi marcar a su destinado recobro un poco de conciencia dándose cuenta de que estaba en su cama jadeando acalorado mié tras desprendía su aroma con furia. Necesitaba a Peter y dentro de sus instintos alfa estaba planteándose ir por su destinado y marcarlo. Sin embargo, al recordar a los furiosos padres defendiendo la desprotegido cachorro se obligó a pensar en otra forma más civilizada. Esta vez no tomaría por la fuerza lo que deseaba. Intentaría convencerlo. Lo intentaría. *****) Solo habían pasado un par de días desde que Peter prometió no volver a permitir que Wade se acercara y ya se sentía devastado. En ese momento estaba almorzando con los vengadores; sin embargo, no tenía ganas de estar en aquel lugar. -Tengo algo para ti -susurró Bucky inclinándose cerca-, pero te lo daré solo si terminas de almorzar. Peter, con desgano, picoteaba con su tenedor sus alimentos, el peso del lazo lo dejaba sin fuerzas, se sentía muy cansado y triste. Si no tuviera la responsabilidad de luchar al lado de los vengadores, ni siquiera se levantaría de su cama. -No tengo hambre -respondió con voz ronca soltando su cubierto. -Es una dona gigante de chocolate -confesó su tío con ojos brillantes-, la puedes tener si le das solo una mordida a tu almuerzo. -No, gracias -intentó sonreír, logrando solo un gesto triste- a papá Steve no le gusta que coma demasiada azúcar. -Vamos, bebé araña -Nat lo abrazó del otro lado hablándole al oído-, no has comido bien durante varios días y eres tan delgado que comienzas a desaparecer. Peter se apoyó en su abrazo y ella lo apretó más. Entendía su preocupación, la de todos de hecho, porque los demás vengadores, a pesar de no ser tan cercanos a él, también lucían preocupados. -Creo que esta vez no los acompañaré, me quedaré en cama para descansar, ¿está bien? Los superhéroes que estaban frente a él le dedicaron una mirada sorprendida. - ¿Dónde está nuestro niño entusiasta? -Preguntó Thor con una sonrisa de lado- Eres el primero en salir a las misiones. Limpiar nuestro desorden no será lo mismo sin tus telarañas. Peter apenas y sonrió. -Los veo después -se despidió soltando a Nat y sin mirar a sus padres, se retiró para esconderse en su apartamento y dormir un rato para librarse unas horas del gran peso en su corazón. ***** -Tony... -gruñeron casi todos al mismo tiempo. -No empiecen por favor -pidió el aludido sobándose la sien. -Te lo advertí con tiempo -se quejó Nat poniéndose de pie con brusquedad para acercarse y tirar de su camisa, obligándolo así a levantarse de su asiento-, tu hijo se está muriendo en vida por ese lazo y no están haciendo nada por él. - ¿Qué debemos hacer? -Se quejó apartando las agresivas manos de su amiga e irguiéndose para retarla- ¿Dejarlo libre en el mundo para que sea objeto de burlas? ¿Dejarlo a expensas de ese tipo para que lo mate sin ninguna preocupación cuando enloquezca por el aroma del celo de Pete? -Nunca lo mataría -replicó Steve poniéndose de pie para interponerse entre ellos-. Son destinados, amor, Wade no podría vivir sin él. Y en cuanto a la sociedad, es lo de menos, nosotros lo protegeremos de todo. Odiaba que Steve usara ese tono tan irresistible, una combinación de poder y cariño, siempre sucumbía ante cualquier petición de su alfa cuando hablaba así. -Si tanto te preocupa lo que piensen los demás de él, contrátale profesores particulares -sugirió el rarito de Strange, siempre tenía una respuesta a todo el muy ególatra-, como si te faltara el dinero, millonario tacaño. -Si pudiera usar todo mi dinero para resolver este asunto y parar el sufrimiento de mi hijo lo haría -siseó furioso. -Entonces hazlo -opinó T'Challa-. He investigado un poco acerca de la leyenda y encontré un vacío en la regla que podría ayudar. El rey extendió una hoja sobre la mesa y fue pasada de mano en mano hasta llegar a las de Tony. Al leer el papel se quedó pensando por un momento. La leyenda decía que había casos de destinados siendo niños; pequeños que habían llegado a la madurez s****l antes de tiempo y teniendo la necesidad de formar el vínculo, aunque sus cuerpos no estaban desarrollados por completo. Sin embargo, estos casos habían sido controlados manteniéndolos juntos, evitando a toda costa la mordida por algunos años. En realidad, lo necesario era mantener sus corazones lo más cerca posible hasta que fueran capaces de crear el vínculo. -Usa tus recursos para encontrar una forma de permitirle a Peter estar cerca de su destinado y no muera de desamor -sugirió T'Challa encogiéndose de hombros-. Debe de haber alguna forma para impedir la mordida. Puedo llamarle a Shuri para que te dé un par de ideas. Pero por favor, déjalo salir de tu jaula de oro. Tony volteó a ver a Steve quien lucía esperanzado, no estaba de acuerdo de que ese tipo estuviera cerca de su hijo. Aunque si había una forma de retrasar la marca y a la vez permitirle ser feliz, ya era un avance. De todos modos, todavía tenía unas cuantas semanas para averiguar la forma de ayudarle a sobrellevar el celo sin ponerlo en peligro ante un sujeto que podría despellejarlo vivo. Tony aceptó la video llamada con la hermana del rey de Wakanda. Shuri le dio un par de ideas que serían fácil de llevar a cabo. Trabajó tres noches seguidas en un mecanismo para el traje de su hijo, se sintió por primera vez agradecido con Strange, pues fue el puente para poder obtener el material necesario proporcionado por Wakanda. La cuarta noche, su alfa le exigió ir a dormir, pero todavía le faltaban algunas pruebas. Con mucho trabajo se resistió y le prometió que la espera valdría la pena. Steve, en vez de irse a dormir, lo acompañó toda la madrugada y de esa forma por fin pudo terminar las adaptaciones del traje. ***** Peter ya ni siquiera llevaba la cuenta de los días que pasaban, ya no le provocaba ninguna ilusión ir a las misiones, solo quería mantenerse en su cama durmiendo para ignorar el quemante lazo. Tres veces al día recibía visitas de distintos vengadores que le llevaban comida y platicaban un rato con él. Todos se estaban esforzando en hacerlo sentir mejor y se avergonzaba un poco al no poder corresponder a sus atenciones. Un día, sus padres entraron a su habitación llevando la cápsula donde almacenaba su traje, había estado tan soñoliento que ni siquiera recordaba donde lo había dejado. -Creo que es hora de que salgas -mencionó Steve abriendo las cubiertas de metal que habían adaptado en sus ventanales, la luz del sol lo cegó de momento, habían pasado muchos días desde que había tenido contacto con él. -No lo haré -masculló enterrando la cara en su almohada-, ese tipo podría encontrarme. -Esa es la idea -mencionó Tony presionando la cápsula en su espalda y el traje de inmediato lo envolvió hasta el cuello-. Hice unas adaptaciones a tu traje para que tu destinado no pueda quitártelo y tampoco tenga la oportunidad de morderte, solo Steve y yo podemos desactivarlo. Puedes ir a buscarlo y convivir con él sin riegos. Peter se incorporó en la cama tocando su traje, se sentía más duro y a la vez conservaba su flexibilidad. Intentó quitarse el pantalón, pero no pudo. - ¿Y qué pasa si quiero ir al baño? -Preguntó sonriente. -Bueno -Tony se encogió de hombros-, espero que tengas el tiempo suficiente para buscarnos y desactivar el traje. Peter rio por primera vez en muchos días. - ¿De verdad puedo ir a... ir a buscarlo? -Su corazón brincó contento y por primera vez el lazo se sintió un poco ligero. -Levántate y anda -se burló Tony desviando la mirada. Sabía que a pesar de querer hacerse el gracioso todavía le incomodaba la situación-, pero regresa temprano, ¿quieres? Peter se levantó de la cama y estiró sus adormecidos músculos, ya le hacía falta salir a trepar edificios. -Si tienes algún problema no dudes en hablarnos -completó Steve señalando la ventana. Peter no dudó ni un segundo, activó su máscara y se aventó del edificio sintiendo la adrenalina despertar sus sentidos. Unos cuantos metros antes de impactar contra el piso, desplegó sus telarañas y comenzó a columpiarse entre los edificios sintiéndose feliz por ser libre. Su lazo se sentía suave y cálido, por lo que se concentró en sus instintos para encontrar a ese hombre. No tuvo que buscar mucho cuando lo visualizó con los brazos abiertos en un edificio pequeño, de inmediato se dejó caer en ellos y ambos rodaron en el piso riendo hasta quedar bajo el alfa. - ¿Te levantaron el castigo, arañita? -Siseó Deadpool con voz gruesa quitándose la máscara para revelar su lujurioso semblante. Peter no se dignó a contestar, solo hizo una mala cara mirándolo frustrado, aunque la máscara cubriera su expresión. Todo mundo lo veía como un niño, lo menos que podía esperar de su aspirante a alfa era ser tratado con un poco de más dignidad. Wade presionó el botón en su cuello que desactivaba la máscara y lo vio sonreír ante su gesto. -Cómo sabías... -Estudié los mecanismos de tu traje -lo interrumpió el alfa antes de besarlo con suavidad-, tus labios son tan deliciosos como los recordaba -lo vio relamerse los propios-. Ahora terminemos con lo que teníamos pendiente. Wade llevó la mano a la pretina del traje y cuando intentó tirar de ella una descarga eléctrica lo hizo convulsionarse y caer a su lado completamente inmovilizado. -Con que esa era la función para evitar la marca -se burló sentándose y mirando con diversión a Deadpool quien tenía los ojos abiertos de par en par-. Lo siento, pero para poder verte la condición es que no me muerdas. Lo vio hacer una mueca, parecía una sonrisa, o al menos el intento de una. - ¿Es un cinturón de castidad? -Balbuceó el paralizado sujeto. -Algo así -reconoció con una gran sonrisa-, me mantendrá a salvo de tus colmillos alfas. Wade se estremeció y se reincorporó con lentitud estirando los brazos. -Para un sujeto normal una descarga de ese tipo lo hubiera matado -se quejó abriendo y cerrando las manos-, pobre de aquel que intente desnudarte. -Solo tú lo intentarías -respondió antes de que Deadpool tirara de él hasta depositarlo sobre su regazo y comenzar a besar su quijada con tranquilidad. -Eso espero -habló el alfa acariciando sus muslos. - ¿Por qué quieres marcarme? -La pregunta le salió como un pensamiento en voz alta- No es como si nos conociéramos. -Yo te conozco perfectamente -hablaba el alfa mordiendo su cuello cubierto por el metal y extendiendo su excitante aroma-, sales mucho en la televisión con tu gran manada y nunca me pierdo ninguna de tus intervenciones. Te ves tan sexy cuando te columpias entre los edificios. Peter no pudo evitar reírse. -Conoces lo que hay en la televisión, pero yo solo había escuchado hablar un poco de ti, yo no te conozco. -Eso se puede solucionar -respondió él luciendo un poco frustrado recorriendo su traje con las manos-, ¿confiarías más en mí si te enseño mi vida? Peter besó su mejilla y asintió sonriente. -Bien -respondió un emocionado Wade poniéndose de pie con él en brazos-, te llevaré a una de mis misiones.
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