17

1295 Words
Ciudad de México Un par de semanas después: Los días han pasado, Johan se fue hace un par de semanas a Sonora para visitar a su familia, quería que fuera con él, pero la universidad me lo impedía. Estas semanas fueron las más complicadas de toda mi carrera universitaria, tuve que terminar mi tesis final, mientras hacía mis últimos exámenes, prácticamente fueron semanas en donde dormía mínimo dos o tres horas, ni yo sé cómo es que logré sobrevivir, pero lo hice. Ahora salgo de la universidad feliz con el resultado de mi último examen académico, en unos días presento mi examen profesional y después de eso mi graduación, quien diría que después de cuatro años llegaría el día en que me convertiría en una licenciada en publicidad. Camino por las calles hasta llegar a mi cafetería favorita, necesito un té helado para poder terminar con los últimos detalles de mi tesis final, entró al establecimiento y mi mirada recae rápidamente en una sola persona ¿Qué hace él aquí? Mis pies tiemblan, pero no es como antes, ahora me puedo controlar un poco más ante la presencia de Sebastián Córdova. Decidí ignorarlo y caminar hasta el mostrador, pido mi té helado para después irme a una de las mesas disponibles. No voy a mentir, es incómodo hasta cierto punto, ya que siento la mirada de Sebastián sobre mí. Saco mi ordenador de mi mochila, lo enciendo y antes de ponerme los audífonos notó que él viene hacia acá. — Sofi — Me mira — ¿Puedo sentarme? — Lo miró sin saber que responderle y él se da cuenta — Solo quiero que hablemos como amigos... — Sí... — Suspiré, espero no terminar arrepintiéndome de esto Sebastián se sienta frente a mí y espero a que él inicie la conversación, aunque esté tarda un par de minutos. — ¿Cómo has estado? — ¿Cómo debería de estarlo? — Dije y él bajó la mirada — Mal, pero algo ha mejorado un poco — Lamento lo que ocurrió en Guadalajara, jamás fue mi intención herirte Sofía... — Siempre dices eso Sebastián y al final lo terminas haciendo, pero eso ya no importa... — ¿Cómo vas con la universidad? — Cambia de tema rápidamente — Veo que tienes aún algunas tareas — No, ya la terminé, hoy me entregaron mi último examen y solo estoy haciendo mi tesis final para presentarla en unos días y graduarme finalmente — ¿En serio? ¿Ya te vas a graduar? — Si, si no lo recuerdas este es mi último año de carrera... — Felicidades — Gracias... — Sofía de verdad quiero decirte que nunca fue mi intención herirte, jamás pasó eso por mi cabeza y... — Sebastián — Lo interrumpí — Por favor detente... — Pero Sofi... — No, detente y hablo en serio, me has dicho eso más de veinte veces, dices que no fue tu intención lastimarme y no sé qué más, pero eso no importa porque lo hiciste, estuviste con otra cuando aún éramos novios y si soy sincera no lo merecía, ya que siempre di lo mejor de mí en nuestra relación, pero eso no sirvió de nada porque a ti no te importó...no te importo mis sentimientos y menos si lo que estabas haciendo me iba a lastimar... — Sebas sigue sin decir nada — ¿Ya olvidaste cómo me enteré de tu engaño? ¿Lo recuerdas aún? — Pregunté y ese día apareció en mi cabeza como si se tratara de ayer ••• Termino de preparar la cena de esta noche, este día es especial, ya que cumplo un mes más con Sebas y como sorpresa decidí hacer una cena donde solo seremos él y yo. Él no sabe que estoy en su departamento, así que cuando llegue se sorprenderá y eso es lo que quiero. Voy a su habitación y me cambio de ropa por el vestido que elegí para esta ocasión, me maquillo lo más natural posible y ahora únicamente me toca esperar a mi novio. Pasan algunos minutos y eso hace que me desespere, hasta que por fin escucho la puerta abrirse, me levanto del sofá y me doy la vuelta para mirar a mi novio. — ¡Sorpresa a...! — Miró a Sebastián llega con una chica tomada de la mano — ¿Sofía? — Él me mira sorprendida Las lágrimas salen de mis ojos y recorren mis mejillas, esto no me puede estar pasando, no a mí. — ¿Quién es ella? — Pregunté con la voz quebrada — Sofía — Sebas me mira — Esto tiene una explicación, yo... esto ya no funcionaba, no para mí y... Fui a su habitación sin decirle nada, tomé mis cosas y al salir de esta me encuentro a Sebastián que me tomó del brazo. — Por favor Sofía escúchame — No te quiero escuchar, suéltame por favor... — No quería verte así, yo me enamoré de alguien más y no sabía cómo decírtelo... — Mi corazón se terminó de romper al escuchar esas palabras. No dije nada, con las lágrimas cayendo salí del departamento y del edificio en general, caminé por la ciudad hasta que cerca de la medianoche llegó a mi casa. Al abrir la puerta me encuentro a mis padres con mi hermana en la sala ¿Qué hace ella aquí? — Sofía, hija — Mi madre me mira y cuando lo hace cambia su expresión — Sofi — Fer, mi hermana menor se acerca a mí al verme, supongo me veo fatal después de llorar mucho No pude más y terminé llorando nuevamente, mi hermana me abrazó y ahí es cuando ahora sí terminé por romperme. Este ha sido el peor día de mi vida... ••• Recordar ese día casi siempre es como una pesadilla, no es fácil enterarse de que te han estado engañando por varios meses y en tu propia cara. —... pero no te culpo, eso ya no tiene caso porque ya pasó mucho tiempo... — Sebas sigue sin decir nada y limpió algunas lágrimas que salen — Ya paso mucho tiempo y creo que por fin puedo decir que lo estoy superando, si, te estoy superando Sebastián Córdova y no sabes lo mejor que me siento con eso, porque ya no lloro por ti cada noche, ya no siento tanta rabia al verte con ella, ya no me importas tanto como antes... y eso es porque alguien apareció, alguien que siempre estuvo ahí para mí y me ayudó a salir de este infierno que viví por tu culpa... — ¿Es Johan verdad? — Eso no te interesa a ti, solo aléjate de mí por favor, no me haces bien Sebastián Córdova, tú fuiste quien arruinó esto que teníamos... yo siempre di lo mejor de mí y eso no lo valoraste. Ya he sufrido mucho por ti y creo que ahora merezco ser feliz, así como tú lo hiciste con ella — Alcé la mirada y me encontré a Daniela — Merezco ser feliz Sebastián, no tiene caso que sigas pidiendo perdón, ya pasó, eso es cosa del pasado y te perdono, pero no podemos ser amigos o tener algún otro tipo de relación, lo siento... — Dije para después guardar mis cosas y ponerme de pie — Seguiré con mi vida, así como tú lo hiciste con ella — Señale a Daniela — Adiós Sebastián Córdova... Después de eso salí de la cafetería, al estar afuera fue inevitable llorar, pero se sintió tan bien decir todo eso — Sé que por un tiempo navegué sin rumbo, te soñé, te extrañé, lloré demasiadas noches por ti, pero por fin te estoy olvidando Sebastián Córdova, por fin ya no eres el único en mi mundo Sebas...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD