Kinsey Al cabo de un rato cuando llegamos a la fiesta vino Eloy, el chico que conocí en el Luxor y con quien llevo semanas mensajeando. Es bonito y hay química, al menos eso sentí cuando lo conocí y luego por mensaje, si en ambos aspectos hay química ya es algo bueno. Desde hace tiempo que queríamos vernos y ésta pareció la oportunidad perfecta para hacerlo y aquí está. Me le acerqué y le presenté a mis amigos. —Howard, Libano, éste es Eloy, el chico del que les hablé —los dos lo saludan al mismo tiempo. —¿Qué tal?, ¿todo bien? —les dice y ellos asienten. —¿Quieres bailar? —me dirijo a Eloy. —¿Ahora? —alza las cejas. —Claro. —Si tú quieres —sonríe y lo llevo a bailar. Una de las cosas que no pude comprobar al conocerlo es sí bailaba bien ya que solo hablamos en la barra, pero ahor

