" Si algo haz de prometer, tendrás que cumplir". ^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^ Sentados sobre el sofá, y cobijados por una manta. Mirábamos la nieve caer desde la ventana. — ¿Estás cómoda? —le pregunté para asegurarme de que no tuviera frío. — No, porque tu cuerpo es cálido —respondió Mayda, acomodando su espalda a mi pecho. Aspiré profundamente el aroma que ella liberaba de sus cabellos, y acaricié su vientre ya más notable. Con quince semanas de embarazo, se veía tan adorable. — ¿En qué piensas? —le pregunté, acomodando mi cabeza en su hombro. — Mm… cosas —respondió, dejándome con la curiosidad. — ¿Qué clase de cosas? Ya sabes que no debes estresarte. Recuerda la indicación del médico. — Sí, lo sé. Lo recuerdo muy bien, no soy una niña. Solo estaba con la idea

