Narra Aleksander Mi padre entra a mi condominio con enojada preocupación en su rostro. Adriano lo sigue, su postura lista para la batalla. —¿Como esta ella?—Papá exige. —Ella está dormida—respondo. El cansancio finalmente hizo lo que yo no quería y la obligó a acostarse. Los últimos dos días desde el incendio la han mantenido ocupada. Con acción no, poco puede hacer sin el informe final sobre la causa del incendio salvo preocuparse. Ha recorrido cada habitación del condominio. Llamó a cada m*****o de su personal varias veces para asegurarse de que estaban bien y les aseguró que les pagaría su último cheque junto con al menos dos nóminas futuras. Logré evitar que prometiera un tercero, pero sé que ya está tratando de descubrir cómo mantenerlos a todos en nómina mientras decide qué hacer

