Punto de vista de Keaton —Sí, carajo, eso se siente tan bien, bebé. —¿Te gusta eso? —Mierda sí, por favor, no pares —supliqué. —Por favor, por favor, oh carajo —gemí. Mi v***a estaba tan profundamente en la garganta de Irene que no sabía qué hacer. Sabía que no era virgen cuando nos convertimos en pareja, pero maldita sea, mi bebé sabe cómo chupar una v***a. Ninguna loba con la que había estado sabía cómo darme placer, y ella solo había estado de rodillas durante dos minutos. Iba a venirme después de solo dos minutos. Jodidamente embarazoso, pero así de buena era. —Ven para mí, quiero que me alimentes con tu semilla —gimió y me chupó aún más fuerte. Apretó mis cojones, y eso fue todo. Me vine en su boca, y pude oírla tragarlo. Miré hacia abajo y ella me estaba limpiando y succionand

