—¿De verdad!? ¿Estás seguro de que nunca has jugado antes? Jason me pregunta después de perder tres rondas consecutivas. —Sí. —Ay, cariño, no seas mal perdedor —dijo Milan y lo abrazó. —Buen trabajo —dijo Wyatt y me besó en la mejilla. Me emocioné tanto jugando al billar que olvidé por qué había entrado aquí. —Milan, ¿puedo hablar contigo en privado, por favor? —pregunté. —Claro —Guardamos los palos de billar y salimos de la sala de recreo. Milan me lleva a un rincón donde no hay nadie —¿Qué pasa? —Um, necesito hacer una pregunta personal —mordí el interior de mi mejilla y pensé un momento —. ¿Cómo fue tu primera experiencia con el sexo? —Ohhh, entiendo a dónde va esto, estás lista para aparearte, pero tienes miedo —Asentí con la cabeza —. Es natural tene

