Mi corazón se arruga al ver sus ojos oscurecerse. ─Vlad…no eres alguien insano, no he visto eso en ti ─Su mirada se posa en mí con conmoción, suelto un suspiro y él afloja el agarre de mi muñeca, poso mis dos palmas sobre su abdomen caliente, acerco mis labios a sus pectorales besándolo y él jadea por mi acción y sus pezones se erizan por lo mismo─. Y no harás que piense lo contrario ─reitero mirándole a través de mis pestañas. ─Todos tenemos cicatrices, es lo que nos hace lo que somos en este momento, depende de ti si quieres que te haga fuerte o te destruya ─digo colocándome erguida para pasar mis brazos entrecruzados detrás de su cuello, y atraigo mi boca a la suya. ─Hay mucha oscuridad en mí, cielo, estas cicatrices solo son una muestra de mi infierno, las peores marcas están den

