Termino de empacar y bajo las escaleras; quien me recibe es Tania, con una sonrisa que se le borra de inmediato al ver la maleta en mi mano. ─¿Tan pronto te marchas? ─Pregunta con nostalgia. Bajo las escaleras llegando hasta ella y suelto el asa de la maleta. ─Ocurrió algo en la compañía que manejo, tengo que volver de emergencia ─comento sosteniendo sus manos. ─Esperaba que te fueras con Vladimir, él anunció que se iría en la tarde. ─¿Dónde se encuentra? Le avisaré que me iré primero ─digo con apresuro. Ella lo piensa un momento─. Supe que Anastasia es su hija, fue muy dulce que ayudaras a tu hijo a cubrir la verdad hasta que estuviera listo para contarme ─Llamo su atención y sus ojos se abren con sorpresa. ─¿Te lo dijo…? Eso es muy emocionante, quiere decir que, mi hijo está

