Valeria Coloco mi mano en el brazo musculado de Vlad, observando cómo se ha quedado pensativo mirando a la nada. ─Vlad…¿Estás bien? ─Pregunto, él se sobresalta mirándome con los ojos muy abiertos. Pienso que está recordando su pasado o lo que lo mantiene preso cada noche─. Quisiera que se fueran, si desean hablar con mi esposo de nuevo, será con los abogados presentes ─comento queriendo que nos dejen de una vez por todas. ─Por supuesto, señora Novikov. Nos retiramos, por el momento ─acota la detective finalmente, arrastrando su mirada. Se llevan el celular de Vlad y caminan hacia la salida. Me coloco al frente de él encarándolo u obligándole a que me mire, necesito saber que está bien. Sus océanos se posan en mí y noto algo en ellos que no termino de descifrar. ─Gracias…por hacer

