Alessandro El dolor de cabeza ante la confusión que me ha provocado el ver a Pianella destruirse por todo el peso que lleva en sus hombros, llega a mi corazón, doliéndome. Carraspeo, con la idea de que la prueba de embarazo haya salido positiva, cosa que no fue así. “No hubiera sido malo ser padre de un hijo de mi princesa” pienso con pesar. Dejo salir un suspiro, adentrándome en mi auto, para dirigirme a la constructora de mi padre. Aprieto con mis manos el volante, aflojando el nudo de mi corbata. Mis ojos se quedan al frente, con el cejo arrugado ante lo que acaba de suceder “quiero protegerla de todo” pienso, presionando la pantalla del auto al recibir una llamada de mi padre. ─Estamos esperándote ─menciona sin más. Ruedo los ojos. ─No entiendo la razón de estar allá, soy un

