─Es mejor…no consumar el matrimonio, será más fácil anularlo…creo ─balbuceo, queriendo golpearme la cara por ser condescendiente y caballero. En vez, de tomarla como mía sin pensarlo. Yuli suelta una carcajada, negando con la cabeza. ─Me sorprendes, Jack, a pesar de todo, sigues cerrado para mí ¿A qué le tienes miedo? Ya dije que me gustas ¿Acaso no es suficiente? ─cuestiona con molestia. Vislumbro sus ojos miel, entornados en mi semblante. El calor se acumula en mi nuca y comienzo a sudar. Separo mis labios, tratando de relajar mis músculos. ─No…estoy cerrado, también me gustas. Pero nunca pensé que me casaría tan pronto, y de esta manera ─explico, y sus mejillas comienzan a colocar de un color que me excita más. ─Es bueno saberlo ─dice, carraspeando. Para soltar una carcajada n

