Elevo mis ojos al escuchar la puerta abrir junto con unos pasos apresurados. Yuli llega al umbral de la habitación, con la respiración acelerada y mirándome con preocupación. De repente, arruga su cejo, mirándome mejor. ─Tienes esa mirada… ¿segura estás bien? Te noto, rozagante ─expresa, acercándose a mí. Le doy una sonrisa, asintiendo. ─Ahora lo estoy ─declaro, ella suspira, posando su mano en la mía. ─Soy todo oídos ─manifiesta, no terminando de creerme─. Y más te vale que no sea algo con Alessandro, ya hemos batallado mucho esta relación ─expresa, provocándome una sonrisa. Aclaro mi garganta, cambiando mi semblante, al acordarme de lo que acaba de ocurrir con Aegan. Entrelazo mis manos, jugando con los dedos. Noto cómo Yuli indaga en mi semblante, mirándome con más atención. ─P

