─Gracias…por no juzgarme, lo que él dijo… ─No, no necesitas explicarme nada, tampoco quiero que recuerdes lo malo. Quiero llenarte de buenos momentos y orgasmos…si no es mucha molestia, princesa ─interrumpe, acunando mi rostro con sus manos para llevarme a mirarle. Sus labios se presionan en mi frente, proporcionándome una corriente exquisita con su gesto. Aspiro por mi nariz, saliendo del ascensor con su mano en la mía. Entramos al Corvette, y mi respiración se va calmando, mientras sus caricias en mi nuca, perduran con amor. Carraspeo, mirándole de soslayo. ─Nunca había visto tan asustado por su vida a Victorino. Jack y tú han hecho que se haga en los pantalones ─digo, llamando su atención. Súbitamente, explota una carcajada entre nosotros, llenando el interior del auto de nuestras

