Acomodo la corbata de Alessandro, de un color rojo, como las rosas rojas de la temática en la boda, será un estilo italiano, muy romántico…tal y como Taylor lo pidió. Me concentro en los labios rosados de mi príncipe anónimo, recordando la noche lujuriosa, mis mejillas arden y suelto un jadeo solo rememorando lo que provocó con sus labios. ─¿Estabas recordándonos? ─Inquiere de repente, cuando deslizo mis manos en las solapas de su traje, viendo a sus comisuras levantarse de manera sugestiva. ─¿Cómo logras colocarme nerviosa después de tanto? ─Le pregunto, entornando mis ojos en él. Alessandro, infla su pecho con orgullo, posando sus labios en los míos. ─Porque soy dueño de tus orgasmos y estás enamorada de mí, por si lo piensas negar o llevarme la contraria ─menciona con gracia. ─L

