Empujo la puerta del cubículo, inclinándome en el retrete. Ella me aparta el cabello del rostro. Suelto una arcada, pero nada termina saliendo. Luego de unos minutos de tortura, me refresco en el lavamanos, enjuagándome la boca y comiendo una mentita que me ha dado Yuli. ─¿Y si estás embarazada? ─Pregunta Yuli de repente. Abro mis ojos con asombro, mirándole. Comienzo a pensar en mi ciclo menstrual y si me ha fallado. Apoyo mis manos del lavamanos, mientras ella acaricia mi espalda. ─No puede ser posible ─suelto, al contar los días de retraso. ─Podemos salir de dudas con una prueba rápida ─acota, admiro su semblante y mis ojos se escuecen. ─¿Es que acaso estos eventos están malditos y son para embarazar a las Carter? ─Espeto, provocándole una carcajada. ─Quizás solo sea efecto de

