El fin de semana transcurrió rápidamente entre tareas del hogar y ayudando a mis hermanos a prepararse para su regreso a clases. Siempre me levanto temprano porque arreglarme para el colegio llega mínimo una hora pero esta vez debí levantarme más temprano porque debo calcular otra hora que tardaré yendo en el autobús y mí clase comienza a las ocho. Al despertarme me di un baño de unos veinte minutos aprovechando que a esta hora nadie está despierto luego baje a desayunar. —Buenos días, dormilona— Salude a Abril —Debo hacerle el desayuno a los niños —Como me levanté temprano prepare chocolate solo debes calentarlo y hay galletitas. —Mil gracias y Marifer puedes ayudarme a arreglarme. —¿Desde cuando te importa arreglarte? —Desde hoy —¿No tendrá nada que ver con Amadeo? Ella nie

