Narrador omnisciente Livia Cáceres después de rodear tres veces la misma casa logró encontrar la dirección de su amada amiga María Fernanda, definitivamente ella está peleada a muerte con el GPS, utilizándolo de todas formas se pierde. Cuando logró ver el número se estaciono y bajo de su carro dirigiéndose a la casa pero se asustó en cuanto escucho los ladridos de dos perros quienes se ven feroces a pesar de su tamaño mediano. En pocos segundos dos muchachos que aparentan unos veinte años salieron de la propiedad, uno moreno de cabello oscuro e mirada intensa y otro castaño claro con cara de niño bueno y ojos color grises. -Disculpe acá vive María Fernanda Castilla digo Isabel. -¿Isabel Pérez? -Pregunta el castaño escaneando a Livia con la mirada Sin dudar a pesar de ser prácticam

