*Narrado por Eric* Después de bajar del auto, Dante me siguió sin protestar ante mi confesión. Se mostraba serio y pensativo, como si estuviera debatiendo en su propia mente. Ambos nos acercamos a la entrada de la casa. Mis padres tenían un terreno bastante amplio como para considerarlo una vivienda familiar, aunque solían tener por lo menos a dos sirvientes que vivían con ellos. Toqué la puerta, hacía mucho que no los visitaba y ellos solían ir a visitarme a mí. Así como también nos comunicábamos mediante video llamadas o mensajes normales. Dante estaba parado a mi lado y era mucho más bajo que yo. Traía puesto una sudadera marrón que le hacía a resaltar sus ojos color café, los cuales me miraban con resentimiento, pero no le di importancia. Iba en serio con Ximena al darme cuenta qu

