GRACE Jeremy no estaba tan contento con mi visita, al menos eso puedo sentirlo. Se había molestado porque le dije a su amigo que yo era su prometida y me sentía confundida entonces. ¿No se supone que eso es lo que acordamos? En fin, esperé a que Jeremy me dijera lo que me tenía que decir. Parecía que se debatía en si hablar o no. —¿Por qué has hecho eso? —espetó de mala gana. Me asusté cuando golpeó la mesa con su mano—¿Por qué has venido sin avisar para empezar? ¿Quien te dijo donde quedaba la empresa? Ya presentía que se había enojado pero lo imaginé que tanto. —Tus empleados me han dicho —quise suavizar el ambiente—Además quería verte y enseñarte lo que me he comprado hoy —me puse de pie—Este vestido. Lo compré pensando en ti. ¿Te gusta? —Grace. En primer lugar te apareces en m

