—Si deseas te contare todo lo que quieras saber. —insisto. Había superado el pasado, simplemente no me gusta recordarlo. Ladea la cabeza junto a una ligera sonrisa y niega. Qué bonita se ve cuando sonríe. — ¡Qué va! El día que tú me cuentes tu pasado, será cuando te sientas preparado y decidas confiar en mí. ¿Entiendes? —reprende. Suspiro por mis labios entreabiertos y asiento resignado. —Entiendo pero tú debes entender que yo ya confío en ti. —expreso. Ladea la cabeza negando junto a una sonrisa canalla. —La confianza no se gana de un día para otro. Crees que confías en mi porque son tus sentimientos los que están hablando, no tu. Y si confías en mí recuerda que la confianza de los inocentes es la más útil herramienta de los mentirosos. —recita. Sonríe besando mis labios lentamente pa

