En la familia Santos hay cuatro hermanos y hermanas. Miguel es el tercero. Con dos hermanos mayores y una hermanita adoptiva. El segundo cabeza y él eran de la misma sangre, y había escuchado que falleció hace cuatro años a causa natural. No se imaginaba que en realidad era otra historia. Ella estaba impactada. Javier dijo: “De la segunda cabeza no se habla, ni el cabeza de la familia lo menciona. Señorita Claudia, haga pasar de qué hoy no escucho nada. La muerte de él le trae malos recuerdos al señor. Estuvo en depresión por muchos años, y ahora es que está mejorando.” “Ya lo sé. Muchas gracias.” Ella lo dijo de corazón. De repente sintió que Miguel no daba tanto miedo. Él estuvo en el borde de la muerte y esa cicatriz que tiene no significa nada. Al regresar a la casa, las sirvien

