David estaba un poco avergonzado, les doblaba la edad a ellos, y ahora mismo no tenían ningún respeto hacia sus vidas privadas. Tosió y dijo respetuosamente: “No sé a qué usted le llame cariño, pero ellos no tienen ningún problema. Se respetan entre ellos y se llevan muy bien.” “¡Sabes muy bien a lo que me refiero!” “La señorita Claudia todavía es joven, y el señor Miguel siempre la ha tratado bien. Respecto a lo que pregunta, no puedo decir nada concreto.” El cabecilla entendió todo al escuchar lo que dijo, y siguió como si nada. “Aquella noche lo había planeado todo bien, ¿Qué fue lo que pasó?” El señor Morgan se refería al primer encuentro que tuvieron Claudia y Miguel. Le costó mucho arreglar una habitación para su nuera, ¡y no la había traído para conocerlo, sino para que se dur

