Para él, unas hamburguesas de unos cuantos dólares y unos platos de comida de cientos de dólares eran la misma cosa. Aunque ella no era buena en economía, tenía muy claro la diferencia entre unos dólares y cientos de dólares. “Compañero... en el pasado gastaste mucho dinero por mí…” “No hay problema. Era mi deber.” Roger sonrió y extendió la mano para acariciar su cabeza. Ese gesto mostraba mucha intimidad y en la mente de Miguel, quería cortarle la mano a Roger. Claudia estaba calmada. Para ella, ese gesto era normal, porque Roger no era el único que le acariciaba la cabeza. Se rumora que Roger es muy introvertido y no socializaba con nadie. ¿Por qué esta vez está siendo tan social? “Compañero. Miguel es mayor que nosotros. No digas nada que él pueda malinterpretar. De lo contrar

