Mi odiosa madrastra 37

893 Words

—No hay nadie más —me susurró una noche en la que se había quedado a dormir en el departamento—. No hay nadie más —repitió. Yo fingí que me había quedado dormido. Pero creo que no pude disimular la sonrisa que me produjo esas dulces palabras. Fue ahí que empecé a fantasear con tener un futuro con Nadia: volver a vivir juntos. Hacer el amor hasta que los vecinos golpearan el piso para avisarnos que estábamos haciendo mucho ruido. Entrar en cada rincón de quien fuera mi madrastra, y acabar en cada uno de los espacios de la casa. …………………………………………………………… Y así termina esta historia, con el final abierto, porque creo que es demasiado pronto para afirmar que viviremos felices para siempre… —Qué tanto es lo que estás escribiendo —escucho que me dicen desde el living. Nadia sale a la terraza.

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD