Mi odiosa madrastra 25

1993 Words

Ya estaba perdido. Estaba siendo violado por mi madrastra, y no podía hacer nada al respecto. A pesar de que me estaba tocando por encima del pijama, sentía claramente la presión que ejercía en mi v***a, y si bien no me frotaba, la intensidad con que me apretaba variaba levemente, como si estuviera estrujando una naranja, tratando de extraerle todo el jugo, lo que generaba que mi sexo se estimulara notablemente. En ese momento, sin meditarlo, casi como un acto de inercia, estiré el brazo, y con esa mano con la que había estado autocomplaciéndome, acaricié el pulposo culo de mi madrastra. Era quizás como una especie de devolución de gentilezas. Ella se había mostrado molesta cuando yo hacía algo que no habíamos acordado que hiciera. Y sin embargo ahí estaba Nadia, apretujando mi v***a sin

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD