Mi odiosa madrastra 32

1736 Words

Estaba descubriendo que el sexo era como la comida. O al menos el sexo con Nadia era así. Uno podía comer el más delicioso manjar, y sentirse totalmente satisfecho. Pero al otro día, en algún momento querría volver a comer. Con Érica nunca me había pasado eso. Pero mi madrastra había sido muy tajante al respecto. No habría una próxima vez. Realmente no lo entendía. ¡Si la habíamos pasado tan bien! Por fin habíamos dejado de lado cualquier prejuicio que nos impedía gozar. Incluso yo me había expuesto a hacer lo que desde un principio consideré no solo inmoral, sino totalmente contrario a mis principios: cogerme a quien hasta hacía muy poco tiempo atrás era la mujer de mi papá. Por suerte, la larga sesión de sexo que habíamos tenido me dejó completamente exhausto, por lo que, a pesar de te

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD