Mi odiosa madrastra 18

2312 Words

La intimidad que había surgido con mi madrastra el día anterior me había dejado perturbado. Había llegado a la conclusión de que era una mujer anormal, que posiblemente tenía ciertos problemas psicológicos. Pero quizás la cosa era más simple de lo que yo imaginaba. Tal vez debería tomar como válido ese discurso que ya me había repetido varias veces: que ella confiaba en mí, que sabía que jamás le haría daño, ni me propasaría. Yo había demostrado eso de sobra. Desde el primer día en el que empezó nuestra intensa convivencia, Nadia me había orillado a situaciones inverosímiles, en las que cualquier otro tipo no dudaría en propasarse, o al menos en tirarle los galgos para ver la reacción de ella. Es cierto que, en principio, mi rectitud inquebrantable se debía tanto al rechazo que sentía hac

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD