Luego, en el baño, me di cuenta de que no había salido tan bien librado de aquella situación, tal como lo había imaginado en un primer momento. Me sorprendió mucho cuando fui a mear, el hecho de descubrir que mi v***a había largado una considerable cantidad de líquido preseminal, el cual había manchado mi ropa interior. Era la primera vez, al menos que recordara, que el presemen había salido a pesar de que no había tenido una erección. Y de hecho, había salido abundantemente. Pero pensé que, como ese detalle solamente lo conocía yo, no había motivos para renegar de la sensación de triunfo que había tenido en un primer momento. Al rato Nadia me envió un mensaje de audio, pidiéndome que no compartiera las fotos con nadie. Si se filtraban antes de que ella las subiera a su cuenta, significar

