Había pensado que 2 días sin Celeste era exasperante. Cada día sentía como si otra parte de mi alma dejara mi cuerpo. Aparte de buscarla y organizar gente para su rescate, apenas estaba pasando por los movimientos. Han pasado casi dos semanas desde que se fue y han pasado unos 5 días desde que logramos encontrar más rastros del software de Evergreen de ella o de Huitzilopochtli. Mañana es la luna llena. Después de despertar, vimos a Celeste mirando cámaras una y otra vez, mi corazón se elevó. Estaba bien. No parecía herida. Seguimos los rastros del software desde el aeropuerto de Phoenix hasta un lugar justo afuera de la Ciudad de México. Montamos campamento justo afuera del territorio de la manada de Diego. Lupe, la madre de Tomas, nos permitió armar el campamento en su bar. La ub

