Odio

1351 Words

—¿Usted quién es? Herminia no lograba entender la presencia de aquel individuo en la puerta de su casa. —¿Se encuentra Victoria?—Massimo decidió ignorar su pregunta. —¿Victoria?—la anciana negó con extrañez—. Me temo que mi nieta ya no se encuentra en el país. —¿Cómo dice?—el corazón del hombre dio un vuelco, mientras que aquella anciana no dejaba de mirarlo con sospecha. Un día su querida nieta le había confesado con lágrimas en los ojos que estaba esperando un hijo de un hombre que la había abandonado. La noticia en un inicio fue bastante sorpresiva para la mujer, lo suficiente como para quedarse sin habla por varios minutos, hasta que logró articular un débil: “no estás sola”. Victoria le dijo que ese lugar ya no le gustaba, que sentía que estaba constantemente expuesta a un posib

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