capítulo 22

1042 Words

Lo maldijo por segunda vez y se prometió propinarle una buena reprimenda en cuanto se lo echase a la cara cuando vio que ella caminaba en su dirección y se sentaba en una tumbona a su lado. Sebastian permanecía aparentemente absorto en la lectura y con un gesto de disgusto en su rostro, mientras ella se estiraba sensualmente y procedía a secarse con lentos y sugestivos movimientos. —No te enfades conmigo, por favor —pidió con tono zalamero, mirándole divertida—. Es que con esa forma de hablar me recuerdas a un profesor de internado que tuve hace años y que se empeñaba en inculcarme una serie de formalismos totalmente pasados de moda. ¿Realmente piensas que porque mi padre te haya contratado para vigilarme no podemos ser amigos e intentar divertirnos todo lo que podamos? Sé que te has v

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD