Recordó lo leído en el informe del investigador privado. Era tres años mayor que Karla y poseía un elevado nivel intelectual y grandes dotes artísticas. Al morir su padre tuvo que abandonar la carrera de Bellas Artes en el segundo curso, cuando tenía una prometedora carrera por delante, y ponerse a trabajar para que su hermano mayor consiguiese acabar sus estudios. Al principio, trabajó en todo lo que encontraba, hasta que Miguel Dumott la colocó en una de sus empresas en Caracas. Allí fue ascendiendo a base de esfuerzo y estudios nocturnos de secretariado, desde una simple auxiliar al puesto que actualmente ocupaba de secretaria de dirección. Sin duda, era una gran mujer, luchadora y generosa y también encantadora, según advertía. Si en alguna ocasión llegó a sospechar de ella como compon

