Lo veo entrar, es tan sexy..., aunque pensándolo bien, esa palabra le queda pequeña.
Observo como todas las chicas a mi alrededor tienen la boca abierta, yo sólo pongo los ojos en blanco. Él es de cabello n***o azabache, ojos azules, tez blanca que parece porcelana, Sus facciones son hermosas, labios carnosos, cuerpo esculpido, es alto, tiene una barba de hace unos días que lo hace ver más sexy. Está vestido con un traje n***o y corbata.
Camina con suma elegancia y se sienta en su escritorio, de repente su mirada coincide con la mía y de inmediato miro hacia otra parte, él es tan perfecto.
Sé que es mi profesor, pero..., nunca antes había visto un profesor tan hermoso, o tan joven. Nuevamente lo miro y éste se pone de pie, su rostro es serio, mirada fría.
—Soy Christian Sullivan, su nuevo profesor de Biología. —Dice y mira a todos y cada uno de los estudiantes.
El profesor comienza la clase, la verdad..., sólo me limito a ver sus labios cuando habla, son tan hermosos, carnosos; sacudo mi cabeza para olvidar todos esos pensamientos. Él es mi profesor y no seré como Susan que se tira a los profesores.
Tras dos horas de clase, el timbre suena y todos salen del salón rápidamente. Recojo mis cosas y cuando voy camino a la puerta se me cae un libro.
—Perfecto. —Me agacho para recogerlo, pero alguien lo hace por mí. Alzo mi rostro y veo al profesor, ¿Cómo llegó aquí tan rápido?
—Toma. —Me lo pasa.
—Gra..., gracias. —Digo con nerviosismo, él sonríe con arrogancia y siento que me quedaré sin aire en cualquier momento..., tiene la sonrisa más linda que he visto. Tomo el libro y salgo de allí.
Voy a mi siguiente clase "Historia" al llegar, me siento en mi puesto.
***
Me encuentro con Luke en el estacionamiento, ya que se ofreció a llevarme. Él pone sus manos en mi cintura y yo en su cuello.
—Pequeña. —Así me dice, por lo mismo muchos piensan que somos novios, pero él y yo siempre hemos sido así.
—¿Qué pasa? —Acaricio su hombro izquierdo.
—He visto que Melanie ha cambiado conmigo, desde que le dije que Viki es mi novia. —Dice preocupado. —¿Qué le pasa?
Sé que le afecta que mi amiga cambie con él, dado que los tres somos muy amigos, pero si Luke supiera que ella está enamorada de él, quizás le daría la razón por su comportamiento.
—Yo..., no lo sé, quizás está así porque piensa que ya nada será igual. Es decir, no pasarás tiempo con nosotras porque ya tienes con quien estar. —Digo para tranquilizarlo.
—Eso me dijo ella. —Suspira. —No lo sé, Mel está muy rara, es como si estuviera celosa.
Suelto una carcajada y él me mira como si estuviera loca, tengo sacarle esa idea de la cabeza, aunque sea cierta.
—Mel celosa. —Río y el entrecierra los ojos. —No es eso, de verdad. —Pellizco sus mejillas.
—¿De verdad? —Asiento. —Que bueno, porque en realidad ya me estaba preocupando.
Lo abrazo y él me estrecha en sus fuertes brazos, de repente mi vista se fija el nuevo profesor que se dirige hacia acá, sus ojos me miran con enojo. Frunce su ceño y pasa por nuestro lado en dirección a su auto.
¿Qué pasa? ¿Por qué me miró así? Cualquiera que lo viera, dijera que le enojó el verme abrazada con mi amigo. No. Debo estar equivocada. Eso tiene que ser. Yo soy una alumna. Además eso es de locos, sí así fuera, sólo me acaba de conocer.
—Hola Chicos. —Dice Mel, me da un beso en la mejilla y a Luke lo abraza.
—¿Me llevas? —Mel le acaricia el brazo y luego desordena su cabello.
—Sí. —Luke suelta una carcajada y la carga en su hombro. Ella grita que la baje pero mi amigo hace caso omiso y camina con ella, hasta dejarla al lado del auto.
Si Luke supiera lo que Mel siente por él..., suspiro y camino hacia ellos.
—¡Amor! —Chilla una voz, me giro y veo a Victoria que corre hacia Luke y lo abraza para después besarlo. —Te pensabas ir sin mí. —Hace pucheros.
—Viki, iba a llevar a mis amigas a casa. Pensé que te irías con tu hermano. —La abraza con fuerza.
—Hola chicas. —Saluda Victoria, Mel y yo nos limitamos a responder un "Hola"
Mel está enojada, noto como vuelve sus manos puños y fulmina con la mirada a Victoria. La veo caminar hacia ellos, niego con la cabeza, pero ella sonríe de medio lado y me guiña un ojo. Veo que agarra a Luke del brazo, la pareja la ve como si estuviera loca.
—Luke, vamos que tengo hambre. —Hace pucheros. —Vamos rápido. —Lo hala por el brazo.
—Nos vemos, Viki. —Dice, Victoria se despide alzando una mano.
Noto como fulmina con la mirada a Mel, ya sabía yo que no gusta de nosotras. La miro alzando una ceja.
—¿Se te perdió algo? —Replica de mala gana y se marcha.
A pasos lentos, camino al auto de mi amigo. Me siento en la parte de atrás. Quizás Mel hizo mal. O, Victoria no gusta de nosotras por ser amigas de Luke. Se que ella es mi amiga, pero no está bien que se comporte de esa forma, solo porque Luke tiene novia. Por Dios. ¿Tenía que esperar eso? No sé si estaré equivocada, pero yo pienso así. El trascurso a casa de mi amiga sólo escuché a mis amigos hablar, cuando llegamos nos despedimos de Luke y nos adentramos a la casa.
—Mel, creo que hiciste mal. —Tiro la mochila al piso.
—¿De qué hablas? —Pregunta y comienza a desvestirse.
—Dah. Victoria. Ella te miró horrible cuando te llevaste a Luke. —Digo sentándose en un sillón.
—No me importa, ¿sabes, amiga? He decidido luchar por Luke. —Se coloca un vestido color turquesa que le llega a mitad de sus muslos.
—¿Por qué no lo hiciste antes, por qué ahora que Luke está con Victoria?
Mel pone los ojos en blanco.
—Porque no quiero sufrir más por amor. —Peina su cabello con los dedos y después lo echa hacia atrás.
—Vale. —Suspiro dejándome caer boca arriba en la cama. —¿Viste al profesor Christian? —Me dirijo al televisor y lo enciendo.
—Sí, está... —Veo que se lame los labios y hace un baile sensual con las cejas. —Bien bueno.
Río como una loca desquiciada al escucharla. —Ya basta, Aria. —Me da una palmada en el hombro. —¿Cuándo te vas a buscar un novio? Sí, sé que te gusta el idiota de Hardin, pero que importa..., tú sabes que a mí todo este tiempo me ha gustado Luke, pero eso no me impide que esté con otro chico, y tú más que nadie lo sabe. —Busca unas sandalias y se las pone.
—Es que..., quiero que Hardin se fije en mí. —Paso las manos por mi cabello. —Pero..., sé que eso no va a suceder, él es tan lindo y perfecto.
—De verdad, Aria, eres muy idiota. —Pone los ojos en blanco. —¿Y no te gusta Dylan?
Niego frenéticamente con la cabeza, después de hablar de temas triviales nos dispusimos a mirar una película, mi amiga ordenó pizza y refresco.
***
—¡Hola! —Tiro la mochila en el sofá y camino hacia la cocina.
—Hola, princesa. —Veo a mi padre sentado en un taburete. miro la hora en el reloj que yace en la pared y me percato de que son las 9 de la noche.
—Hola, papá. —Lo abraza y beso su mejilla.
—Aria, ¿Dónde estabas? —Toma mis manos.
—En casa de Mel. —Digo y me dirijo a mi habitación.
Me gustaría poder disfrutar mas tiempo con él, pero trabaja mucho. Con mi hermano no he hablado, estoy enojada con él por lo que pasó. Me doy una ducha rápida y me visto con un short, una blusa; suspiro dejándome caer en la cama para dormir un rato..., a decir verdad, me siento exhausta porque no he dormido bien.
De repente se escucha una música a todo volumen, sé que es Daniel, odio que su habitación esté enfrente de la mía. Siempre coloca música y por más que le digo que por favor baje el volumen no lo hace.
Tras media hora con mi almohada encima de la cara, decido ir a hablar con él.
Toco la puerta y no abre.
—¡Daniel Abre la puerta! —Veo que mi padre camina por mi lado, le agarro la muñeca y hago que se detenga. —¡Papá, dile a Daniel que baje el volumen! —Chillo colocando las manos en mi cintura.
—Hija, sabes que tu hermano no me hace caso. —Dice y se dirige a si habitación.
Grito y pateo la puerta, hasta que ésta se abre. Siento que mi respiración se detiene al ver a Hardin. Está con una remera de color azul marino, con la cual se le marcan todos sus músculos. Trago saliva. Pensé que mi hermano estaba sólo, pero..., me he equivocado, muerdo mi labio al verlo.
—Aria. —Hardin sonríe de lado.
—Ho... Hola, Y ¿Daniel? —Miro hacia el interior de la habitación.
—Se está duchando, haremos una fiesta esta noche, él habló con señor Elliot y dijo que sí, así que no tardan los chicos en venir. —Alza una mano y acaricia mi mejilla, cierro los ojos para disfrutar de su caricia.
—Hardin. —Abro los ojos y coloco mi mano encima de la de él.
Hardin sale de la habitación, cierra la puerta y me hala hacia la mía, le pone el seguro. Siento que mi corazón late con rapidez dado que nunca he estado a solas con él. Hardin me acorrala en la pared y pone sus manos a cada lado de mi cabeza.
—Eres muy hermosa. —Murmura pasando su nariz por mi mejilla. Siento que me voy a derretir. —Sé que te gusto, que te sientes atraída por mí. —Acaricia mi mejilla y luego baja su mano a mi pierna.
—¡Hardin! —El grito de Daniel nos hace separar.
¿Qué hago? Siento como la sangre abandona mi rostro. Qué pasaría si mi hermano encuentra a su amigo en mi habitación. Esto no puede estar pasando.