Capítulo 1

2166 Words
-¿Cómo pudiste hacerme esto, Mariano?- le reproché al encontrarlo besándose con otra mujer. - Para comenzar, yo ya no te quiero Valentina, eres tan aburrida que ya no me interesa nada que venga de ti- respondió. Al escuchar salir esas palabras de su boca, sentí que mi corazón se hizo pedazos y que mi vida jamás sería la misma después de esa inesperada respuesta. -Nunca esperé eso de ti Mariano, eres tan poco hombre que no tuviste el valor de decírmelo antes. Espero y encuentres lo que buscas- dije, y sin decir nada más me marché de ese restaurante en el cuál ellos estaban. Conducí el auto hacia mi empresa para poder seguir trabajando, ya que antes de todo lo sucedido me había llegado un mensaje anónimo en el cuál decía dónde y con quién estaba Mariano. Al llegar a mi trabajo, veo a mi secretaria y la llamo a mi oficina. -¿En que puedo ayudarle, señorita Montero?- preguntó ella -Nececito que cancele la agenda que tengo para el resto del día, me tomaré el día porque no me siento bien. -¿Puedo ayudarle en algo más señorita? preguntó ella. -Si necesito... -en ese momento todo se tornó oscuro y sentía que no podía respirar. De repente pude despertar pero veía algo borroso, de pronto mi visión estaba clara, yo estaba acostada en un sillón que está en mi oficina, y veo a Daniel mi hermano. -¿Cómo te sientes Vale?-me pregunta él. -Ya me siento mejor, pero ¿qué me pasó? -Tuviste un bajón en tu presión arterial y te desmayaste- dijo, él es doctor y al parecer mi secretaria lo había llamado. - Oh, ya veo- respondí cortante. - ¿Te pasa algo Vale? Yo lo veo algo pensativa, recordando el mal rato que había pasado. - Nada en especial, creo que es sólo agotamiento por el trabajo- mentí porque en ese momento no quería hablar sobre lo que había pasado con Mariano. - Deberías tomarte unas vacaciones porque el trabajo en exceso no es bueno para tu salud. -La verdad que es demasiado trabajo pero por el momento no creo poder tomar unas vacaciones porque en unos días tenemos la inauguración de un nuevo hotel en La Plata. -Es verdad, se me había olvidado hermanita, pero trata de tomar unas vacaciones después del evento. -Claro Dani, lo pensaré. - Deberías ir a casa a descansar. -Si, ya había pensado en tomarme libre el resto del día. -Siendo así, yo tengo que regresar a mi trabajo. Mañana pasas por el hospital para hacerte un rápido chequeo y así saber cómo sigues. -Esta bien Dani, nos vemos mañana. Nos despedimos y tomé mis cosas para luego ir a casa. Al llegar a mi mansión encontré a mi mamá leyendo un libro en la sala. -¡Hola Mamá! -¡Hola mi vida! No te esperaba a esta hora, todavía es muy temprano, te ocurre algo? -No me pasa nada mamá, solo necesito descansar. -Entiendo hija, ve y descansa. Rápidamente subí las escaleras, me dirigí a mi habitación, me desvestí y tomé un agradable baño de espuma en el jacuzzi. Después de eso me dispuse a tomar una larga siesta. ... Narra Valentina Hoy me desperté temprano, me di un baño rápido, fui a mi armario y me vestí con un vestido azul eléctrico pegado al cuerpo, abajo de la rodilla, tacones negros, mi cabello (lacio y castaño) lo dejé suelto. También tomé una cartera color n***o, usé mi perfume favorito( Irresistible de Givenchy) Después bajé las escaleras y me dirigí hasta la cocina para comer mi desayuno, al llegar encuentro a mi madre quien también espera el desayuno, luego de un momento nuestra empleada nos sirvió el desayuno. Mientras desayunamos charlamos con mi madre acerca de las empresas. -¿Cómo te va con las empresas?- preguntó mi mamá -Hasta el momento todo muy bien, dentro de cinco días es la inauguración del nuevo hotel que estará en La Plata. -Si hija, estoy muy orgullosa de cómo has sacado adelante todo lo que tu padre dejó- dijo ella con una lágrima en los ojos, al recordar todo lo que papá trabajó y nos dejó como herencia ya que el falleció hace siete años. -Gracias mamá por todo el apoyo que nos has dado a mi hermano y a mi. -Ustedes saben que son mi mayor motor y que los amo con todo mi corazón. De pronto nos dimos un abrazo -Es hora de irme al trabajo mamá, nos vemos por la tarde - Está bien hija, cuídate Salí de mi casa y me dirigí hacia el hospital donde trabaja mi hermano antes de ir a mi trabajo. Entré al hospital busqué su consultorio, toqué la puerta, y él respondió "adelante". Al entrar vi que Daniel estaba con alguien más. Al parecer también es médico porque lleva puesta una bata blanca, es un hombre guapo, alto, pieñ blanca,, ojos azules y cabello rubio. Al verlo sentí una gran atracción hacia él, es "tan apuesto" pensé. -Hola Vale-dijo mi hermano -Hola Dani -Te presento a mi amigo y colega Mateo del que siempre te he hablado -Mucho gusto, Valentina Montero-dije extendiéndole mi mano para saludar -Mateo Villareal, y el gusto es mío señorita Valentina- dijo tomando mi mano y dejando un beso sobre ella. Narra Mateo Al ver esa hermosa mujer, sentí que mi corazón palpitaba a mil por segundo, es tan irresistible no contemplar su hermosa figura, sus ojos grises, ese cabello castaño, su piel blanca y suave como la seda, realmente el hombre que contemple todo eso es afortunado. -Dani me ha hablado tanto de ti que siento que te conozco muy bien-dijo ella con una hermosa sonrisa -Oh, de verdad. Mi amigo me ha hablado mucho de usted también Señorita Valentina. -Imagino que si, puedes llamarme Valentina y tutearme. Es que me siento algo extraña, siento como que fueras uno de mis empleados- dice sonriente -Como digas Valentina -De acuerdo. ¿Que les parece si van está tarde a cenar a mi casa? -Por mi no hay ningún problema- dije algo anonadado ante la invitación de ella. -Esta bien Vale- dijo Daniel -Perfecto, mamá estará feliz de verte hermanito. Y también de conocer a Mateo- dijo sonriendo. -Bueno, creo que es hora de retirarme. Nos vemos más tarde- dije -Está bien, un placer conocerte Mateo- dijo Valentina -Gracias e igual me alegro tanto de conocerte- dije despidiéndome también de Daniel. Narra Valentina Parece como si conociera su nombre , creo que alguien más me ha dicho su nombre pero en este momento no lo recuerdo. Quedé tan sorprendida al conocerlo, es tan guapo que quisiera enfermarme todos los días para poder verlo. -Tierra llamado a Valentina- dijo Daniel -Ah- dije - ummm al parecer alguien te dejó muy distraída -dijo con una sonrisa sarcástica - No digas tonterías, y hazme el chequeo que tengo que ir al trabajo- dije algo confundida. El asintió y me hizo un rápido chequeo médico. -Al parecer tu presión arterial está un poco baja, pero no tan baja cómo ayer. Te voy a recetar un medicamento- tomando el talonario de recetas- para que lo tomes todos los días y tu presión mejore, porque puedes sufrir más desmayos. Y era verdad, no me sentía muy bien. Mi estado de ánimo estaba por los suelos, por fuera trataba de hacer notar que no pasaba nada, pero, por dentro sentía que no aguantaba con el dolor de aquellas palabras tan hirientes que me había dicho Mariano. Al recordar todo eso, sentía un gran odio hacia él, cinco años de noviazgo tirados a la basura, pero ni modo esa es la triste realidad. Trataré de no pensar en todo eso y hacer que Mariano pague lo que me hizo. -Gracias por recibirme Dani, te quiero hermanito -Tú sabes que estamos para ayudarnos entre hermanos, si tu estás bien, yo también lo estoy- dijo dándome un abrazo Me despedí de él y cuando salí del hospital ya me esperaba el chófer para llevarme a mi empresa. Al llegar a mi trabajo le dije a Mónica mi secretaria que diera lectura a mi agenda. Seguidamente ella hizo lo que le pedí. -Para el día de hoy tiene: *Una reunión con los socios a las 10:00 am. *Una junta con la administración de la empresa a las 2:00 pm. Solamente eso Señorita Montero- dijo ella. - Muy bien, muchas gracias Mónica, puedes retirarte. -Con permiso señorita Solo asentí y abrí la computadora para comenzar a revisar los correos pendientes. De pronto suena mi teléfono, era mi amiga Ana. -Hola Ani¿Cómo estás? -Hola Vale ¿ Muy bien y tú? - Muy bien, ahorita en mi oficina - Me gustaría que hoy pudiéramos almorzar juntas en nuestro restaurante favorito. -Perfecto, nos vemos allí a las 12:00 - De acuerdo amiga, nos vemos allá Colgué la llamada para luego seguir trabajando, al encontrarme con un raro correo que tenía pendiente. Lo revisé y al ver lo que decía quedé en estado de shock. Resulta que mi papá tenía otra hija con una mujer que no era mi mamá y ahora ella está peleando parte de nuestra herencia. Al leer todo sentí que mi corazón se hacía pedazos nuevamente. Dos sucesos en dos días era mucho para mí, no se si soportaría todo esto y tampoco sabía cómo iba a decírselo a mamá porque ella es muy sensible. Yo me preguntaba ¿por qué papá nunca nos dijo nada sobre esa hija oculta? ¿Por qué hasta ahora ella busca pelear su parte de la herencia? ¿Cómo podría saber si todo lo que dice el correo es verdad?. Esas y muchas preguntas más se me cruzaban por la cabeza. Ya era hora de la reunión con los socios, pero antes fui al tocador que está en mi oficina para limpiar el maquillaje que tenía regado debido a las lágrimas que salían de mis ojos, me desmaquillé y volví a maquillarme para luego ir al salón de reuniones. Al momento de entrar a la reunión me encontré con una sorpresa, era Mateo, quedé boquiabierta al verlo con los demás socios. Me presenté ante todos y comencé la reunión. -Buenos días a todos, es un placer tener a cada uno de ustedes en esta importante reunión que estamos llevando a cabo debido al nuevo hotel que inauguraremos en unos días, al parecer hoy tenemos una cara nueva en este lugar y me gustaría que pudiera presentarse- dije, refiriéndome a Mateo. Mateo se levantó de su silla y estuvo dispuesto a presentarse. -Buenos días, mi nombre es Mateo Villareal, soy socio de esta empresa. Mi hermano Antonio Villareal y yo tenemos una empresa juntos y debido a mi trabajo como doctor, él siempre está en representación de los dos, es por esa razón que casi nunca asisto a las reuniones- dijo él. Al escuchar aquello, pude recordar que hace mucho tiempo Antonio me mencionó el nombre de su hermamo. - Es un honor tenerlo en este lugar Mateo-dije con voz de sorprendida. La reunión continuó, hablamos sobre el tema del hotel y algunas cosas sobre la organización de la inauguración. Después de eso finalizó la reunión. Todos los socios se fueron, quedando solamente Mateo y yo en la sala de reuniones. - Vaya que sí eres una caja de sorpresas Mateo- dije -Al parecer nunca te imaginaste que fuera tu socio ¿verdad? -La verdad no, por eso cuando hoy nos saludamos en el consultorio de Daniel, se me hacía conocido tu nombre. - Al parecer nos veremos más a menudo-dijo con una sonrisa que enamora -Pues al parecer si Dr. Villareal- dije con mucha emoción. -Es momento de irme Srita. Valentina. Yo solo asentí y me quedé pensando en lo mucho que se aceleró mi corazón al verlo nuevamente en el mismo día, no se si estoy tratando de no pensar en Mariano o en realidad siento mucha atracción por Mateo. Era la hora del almuerzo y salí para encontrarme con Ana mi amiga. Llegué al lugar y Ana ya estaba esperándome. -Hola Ani- le susurré en el oído, ya que estaba de espalda. -Vale, me asustaste-dijo ella con cara de espanto. Sólo sonreí y nos abrazamos Pedimos la comida, y mientras comíamos le comenté sobre el asunto de mi según otra hermana, pues Ana es abogada. Me dio algunos consejos y dijo que me ayudaría a resolver ese caso. La pasamos muy bien, hace tiempo que no nos veíamos. Regresé a la empresa a seguir resolviendo algunos asuntos y luego me fui a casa porque recordé que había invitado a Daniel y Mateo a cenar. Al llegar tomé un relajante baño, me vestí con un jumper largo de tela jean tallado al cuerpo, calcé unos tenis Nike color n***o, amarré mi cabello con una coleta y me maquillé de una forma algo natural. Luego de estar lista, bajé las escaleras porque escuché sonar el timbre, mi hermano y Mateo habían llegado.
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