POV IRLANDA Después de que Dante y yo tuviéramos sexo caliente ayer, al final nos quedamos dormidos, porque esta mañana íbamos directos al ginecólogo y ahora estamos aquí, sentados en el coche, de camino a la consulta. Miré por la ventanilla durante todo el trayecto y solo esperaba que mis sospechas fueran ciertas. —¿Mi amor? —sonó la voz de Dante, sacándome de mis pensamientos. Giré mi cabeza hacia él y me sonrió. Dios, su sonrisa es tan bonita. —Ya hemos llegado —miré por la ventanilla y, efectivamente, ya estábamos allí. Salí del coche, seguida de Dante, y juntos entramos en la consulta. Me senté en el sofá y moví mi pierna derecha arriba y abajo todo el tiempo que estuvimos esperando. —Mi vida, tranquila, todo va a salir bien —me tranquilizó Dante, porque yo ya estaba bastante ne

