Fue a la cocina, tomó unas bolsas frías de té y un poco de hielo para colocar en sus ojos mientras su madre la seguía, argumentando que estaba loca de remate por haber aceptado la propuesta de ese chico, pero Hanna estaba llena de ira y solo podía pensar en vengarse y qué mejor manera que casándose con otro hombre. Emil había pagado toda la boda, de hecho, su vestido de novia fue un regalo de su padre, así que hoy tendría la boda de su vida patrocinada por su ex y esa humillación no la olvidaría nunca.
—hija, debes pensar bien lo que vas a hacer, no puedes casarte con un hombre con el cual solo has cruzado un par de palabras de manera cordial.
—prefiero eso antes de casarme con un idiota que me traicionó el mismo día de nuestra boda y con el cual conviví tres años, así que no insistas, mamá, haré esto con o sin tu apoyo.
A su madre no le quedó más que guardar silencio y apoyar a su hija en esta locura, así que comenzó a ayudarla con el hielo para desinflamar sus ojos.
—hijo, ¿cómo se te ocurre hacer semejante locura? Ella está enamorada de ese hombre y si aceptó casarse contigo es por despecho, pero cuando recapacite querrá el divorcio.
—papá soy un adulto, acabo de tomar la decisión de casarme con ella y no me retractaré en vez de pelear, acompáñame al centro comercial, necesito comprar un traje y los anillos porque no permitiré que mi esposa lleve una joya que compró otro hombre.
—Noah, estoy de acuerdo con tu padre, esto es una locura, no debiste hacerle esa propuesta a mi hija… Es mejor que se retiren y yo solucionare las cosas a mi modo.
—le pido disculpas señor Spencer, pero quiera o no su hija será mi esposa, es más, debería estar feliz porque si esta noticia se filtra y su hija queda plantada en el altar, su negocio sufrirá muchas perdidas y sin contar que la reputación de su hija estará en entredicho. Porque nadie querrá casarse con la mujer que fue plantada en el altar delante de todo el mundo, recuerde que así es este mundo, por como yo veo las cosas, les estoy haciendo un favor y no es algo que hago a menudo.
Salió de la casa dejando a su suegro con la palabra en la boca, “este señor estaba equivocado si pensaba que yo dejaría que él interviniera, ¡su hija hoy se convertirá en mi esposa, así tenga que obligarla!”, pensó Noah mientras subía al auto. Su padre lo siguió hasta el auto.
—Noah, ¿estás consciente de que esto es una locura? Esa chica no es como las mujeres a las que tú frecuentas, estamos hablando de una niña de papi y mami que le gustan los romances rosas y sueña con unicornios.
—Papá, eso lo sé y no tienes idea de las ganas que tengo de llevarla al infierno, corromperé su alma de tal modo que ni ella se reconocerá en un año.
Su padre se quedó en silencio luego de escuchar sus palabras, lo que él no sabe es que esta no es una decisión que Noah tomó a la ligera, porque la primera vez que la vio la quiso para él, solo que estaba esperando el momento oportuno.
Llegó al centro comercial y comenzó a buscar el traje y luego fueron a la joyería donde compró para ella los dos anillos que debería tener en su dedo y el de él, al salir fueron a su hotel porque tenía una hora para arreglarse.
Los estilistas trabajan en el cabello de Hanna mientras la maquilladora no paraba de quejarse del aspecto de sus ojos y eso que estaban bastante mejor que en la mañana. Aun así, era poco tiempo, ya que la boda sería a las cuatro de la tarde, mientras eso sucedía su mente no dejaba de pensar cada detalle y no pasó por alto el hecho de que la familia de Emil no la ha llamado para preguntar nada. Lo que le indicaba que el muy cobarde no les dijo, así que hay dos teorías, piensa aparecer en la iglesia o la dejará plantada delante de todos. Se le ocurrió una idea y le pidió a su padre que la comunicara a Noah.
Horas después se encontraba frente al espejo lista para contraer matrimonio, el problema es que solo era una fachada. Esa chica ingenua que soñaba con aquel día murió esta mañana cuando encontró a esas ratas engañándole de la peor manera, “aún no puedo creer como pueden existir seres humanos, así de ruines” los maldecía para sus adentros.
Estaba hermosa, eso no podía negarlo nadie, le hizo señas a su padre para irse porque tenía un nudo en la garganta, pero no dejaría que eso la detuviera, otra cosa que no permitió fue que sus padres hablaran y así subieron a la limusina rumbo a la iglesia. El lugar se encontraba lleno de personas, su padre bajó para que todos tomaran su sitio indicándoles que entrarían juntos, eso se le ocurrió para darle la sorpresa a su familia.
Cuando todas las personas entraron a la iglesia, Noah se acercó a la limusina, abrió la puerta y quedó en shock al ver lo hermosa que lucía su futura esposa. La ayudó a salir del auto y cuando estuvo de pie la detalló minuciosamente, estaba tan hermosa que tuvo ganas de saltarse la boda e ir directo a la luna de miel.
—¿te quedarás observándome todo el día?
-- Él la observó con una mirada tan profunda como si la quisiera matar por haberle dicho esas palabras y ella sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Luego le ofreció su brazo para entrar, ¡ahora si señores que comience la acción! La marcha nupcial comenzó a sonar mientras ellos subían las escaleras de la iglesia y sintió que su corazón iba a mil por hora, notó que sus músculos se tensaban bajo su tacto justo cuando llegaron a la puerta.
—si estás arrepentido puedes irte porque entraré contigo o sin ti.
—¡Nunca me arrepiento de las decisiones que tomo! Recuerdas que estás hablando con un hombre, no con el imbécil de Emil.
Eso le dolió y mucho, no era el momento para recordarlo… Pero retuvo las lágrimas que amenazaban por salir, suspiró profundo y levantó la vista justo cuando las puertas de la iglesia se abrieron.