Vox abrió y cerró el puño, luchando por contener el impulso de matar al guerrero valdier que no dejaba de echarle miradas de compasión mientras estaban de pie en la plataforma transportadora. Cuando Riley había aparecido en la sala de salida con al menos veinte guerreros detrás, se había sentido furioso. Y no había sido por ver a veinte de sus mejores guerreros pendientes de todas y cada una de las palabras de su compañera, ni siquiera por el modo en que esta se aferraba a Cross, aunque estaba bastante seguro de que eso llegaría más tarde. No, se había sentido furioso por la facilidad con la que miraba a través de él como si ni siquiera existiera. Se había calmado un poco al comprender que todo era una farsa. Podía oler el dolor de Riley, y vio el modo en que le temblaba ligeramente la ma

