Me despertó el sonido atormentador de mi celular, era Juliette quien llamaba, seguramente lo hacía para asegurarse que ya estuviera despierta y todo en orden en su ausencia «debí aoagarte» pensé mientras soltaba un prolongado bostezo. —Diga. —Respondo aún adormilada, quería dormir un poco más apenas y dormí un poco pasé toda la noche pensando que n lo de anoche. —Gabrielle son casi las siete de la mañana ¿Aún estás durmiendo? —inquiere Juliette con cierto reproché en su tono de voz conocía a su hermana demasiado bien. —No Juls como crees —respondí tratando de sonar despierta—, dime cómo está todo ¿Qué pasa ahora con papá? El silencio de mi hermana me dió a entender que nada bueno pasaba, solo esperaba que todo terminara bien para mí padre me molestaba de sobremanera que él no valor

