Al estar en mi habitación, me bañé y cambie, me recosté en la cama, olvidándome de todo, pero absolutamente de todo lo raro que había pasado este día, eso tenía que averiguarlo después. Mi celular suena y por el timbre personalizado se que es James. —¿Qué pasa? —le pregunto en cuanto contesto. —¿Dónde estás? —me pregunta, sin poder evitarlo, volteó los ojos, ya que siempre es lo mismo con él. —Estoy en la casa, mi tío me requiere esta noche. —¿Quieres que vaya contigo? —No, con que llegues después y me esperes en la parte de atrás, te quiero como respaldo, tengo un mal presentimiento. —Esta bien, te dejo llevaré a Nancy a casa. —Claro, saludala por mi. —Hecho. Terminé la llamada y me dejé caer nuevamente a la cama, aún faltaban muchas horas para irme y tenía que descansar. La te

