Quién lo diría, después de tanto tiempo al fin me atrevo a cambiar. A mostrar quien soy en realidad.
Camino al frente vislumbrando el largo sendero que me queda por recorrer. Intentando dejar atrás todo aquello que jamás me gustó, lo que la sociedad me orilló a mostrar, un paso más al futuro, uno menos al ayer. Un paso menos para al final de la senda atisbar todo aquello que siempre quise y desechar lo que jamás me atrajo ser.
Abandonar este mundo lleno de mentiras, engaños. Este mundo frívolo y cruel en el que te obligaban a fingir... a Jugar el papel que la "sociedad" marca para mí. Un mundo en el que me escondía, reprimiendo mis ilusiones, mis deseos, mis pasiones, mi verdadero ser... Pero no al final he tocado fondo, me he hundido en ese abismo oscuro y gris que sería mi destino y me canse ¿sabes? Me he cansado, he tomado el valor para decir ya basta, a mí no me jodes más, me he cansado de fingir ser perfecta, de escuchar y callar, de no saber elegir mi propio rumbo porque ya lo eligió alguien más. Tomare las riendas de mi vida llegó, el momento de luchar, de dejar que ese ser que está en mi interior emerja, que se muestre ante todos y deje de esconderse en el rincón más oscuro de la habitación. Sin miedos, sin temores, sin rencores y sin importarle nada más que su propio proceder.