Esa noche Vicent se quedó conmigo. Era extraño llamarlo por su nombre, pero era cuestión de acostumbrarme. Cuando desperté me encontraba todavía en su pecho, él también se removió, ya que que se había despertado. —Buenos días mi hermosa—dijo dándome un leve beso en los labios. —Buenos dias—respondi observando sus hermosas fracciones a luz del dia. —¿Que planes tienes para este fin de semana?—preguntó poco después. Analicé su pregunta, no me había dado cuenta que era sábado. —Todavia no lo se—conteste. —Bueno, podríamos ir a cualquier lugar este fin de semana en uno de mis aviones privados. Solo dime dónde quieres ir—mencionó. Su comentario me gustó, habia tenido una semana llena de trabajo, así que me vendría bien divertirme un poco. Pense en un lugar donde podríamos pasar este fin

