Estaba furioso, decir furioso creo que es poco, la semana había comenzado nuevamente, hoy ya era miércoles y se suponía, que había empezado bien, pero a solo tres días, se había arruinado todo. El lunes llevé a Cam a mis empresas, pues habíamos quedado, que luego de casados, su pasantía seria trabajando allí, así que tenía que cumplir con mi palabra, la llevé la presente con su equipo de trabajo y como todo buen jefe, le hice firmar el contrato, donde se exponía, que sus horas laborales serian solo por la mañana con un salario de pasante, pero que como cualquier empleado aquí dentro, se tomarían sus opiniones en algunos proyectos. Ese mismo día llegó a casa feliz y mientras cenábamos, me había contado de su experiencia en su primer día, el martes ya había comenzado un poco mejor, Gonz

