Hoy se cumplía una semana que había estado involucrada en aquel accidente, según el médico, ya estaba preparada para partir a casa nuevamente, según Tony, mi esposo, no lo estaba, para él aun me faltaban estudios por hacer que debíamos estar seguros de que mi herida no se iba a abrir y que la venda de mi cabeza no se podía sacar aún. El medico casi le golpea ayer, cuando armo un escándalo asegurando que yo no podía volver a casa, porque aún no estaba bien curada de mis golpes y heridas; pero ya está decidido, esta tarde al fin abandono el hospital, ya deseaba eso, no podía más estar aquí. —¿Puedo pasar? Voltee para saber quién era que decía aquello y mis ojos se encontraron con Sasha, quien ya había venido unas cuantas veces, en el horario que sabía que Tony no estaría, pues la prime

