Jeremy: Más que curioso y extasiado por la posibilidad de que ella pudiera estar mast*rbándose pensando en mí, me hizo recorrer la corta distancia y abrir la puerta. Probablemente, debí tocar, pero yo nunca tenía sentido común cuando se trataba de Verónica. Me detuve en mi lugar cuando la vi metida en la bañera con los ojos cerrados y su ceño estaba fruncido. Ella soñaba y murmuraba algo. No sé, pero algo se apretó en mi pecho al verla así, causo que los músculos de mi zona baja se contrajeran por el placer y no sabía por qué esto me excitaba tanto. Verónica solo estaba durmiendo y viéndose plácida. Aun así, se veía muy s3xy. Su cabello castaño se encontraba húmedo y estaba posicionado alrededor de sus hombros; y en su hermoso pecho. Sumado a eso, tenía esa pierna suya doblada de forma

