Verónica: Apenas se abrió la puerta, mi padre Adam, entró junto con Zack, que ya había regresado de su campeonato. Ellos dos me abrazaron y la tensión que sentía, se fue en segundos. Sabía que estaba actuando est*pidamente, debía dejar de tener miedo y tranquilizarme. Estábamos totalmente seguros, pero era más fácil pensarlo que hacerlo. Por un segundo creí que era Owen y nos apuntaría con un arma, ese había sido mi miedo toda la semana. Seguro me dejé llevar por los encantos de Jeremy, pero había momentos en que me encontraba pensando justo en esto. Como sea, respiré profundo tratando de calmarme y desvié esos pensamientos de mi cabeza, para enfocarme en las personas que amaba. No dañaría el momento, por culpa de mi paranoia. Mi padre se alejó de mí. —¿Ya estás mejor? —Me pregunta ob

