Verónica: —Deja de babear y más bien ponte tu ropa de deporte. —Mi primo llamó mi atención. Lo observé irritada, mientras me quitaba estos est*pidos tacones, que ya me estaban mat*ndo. —¿Cuántas veces te tengo que decir que no me gusta? No es mi tipo, además cierra la boca que su sombra está cerca. —Lo regañé Zack me siguió en el camino a los vestidores. —Creí que no vendría hoy —dice después de un momento. Resople siempre venía. La sombra del gran campeón en la liga de boxeo, Johnny Toccos, era Aurora, una chica menor que él. Lo acompañaba a todos lados y sospechaba que estaba muy enamorada, pero Johnny ni la notaba. Era un idi*ta total. —Así que el señor Kronk, ¿está por aquí? —Pregunté mientras tomaba mis prendas de deporte, que siempre tenía reservadas en uno de los cubículos del

