Capítulo 8/ El sabotaje

3554 Words
Querido diario, hoy me levanté temprano para ir a la Universidad, me toca dar clases am curso donde están Susy y Dylan. Lo ocurrido la otra noche fue muy raro, desde entonces he tratado de no despegarse de Susy porque aunque la presencia oscura no haya vuelto a parecer, no puedo bajar la guardia, e mejor tenerla en la mira por si algo acontece. Además, debo averiguar quién está detrás de todo esto. ¡Vaya! Seguro Thanner pensaría que me creo número de esa chica... Pero la verdad es que siento que me estoy convirtiendo en algo así como su Ángel guardián. Si, quiera sueñe cursi, pero hay algo especial en esa chica, tengo cierta afinidad con ella, algo me hace querer estar cerca. Por otro lado me he dedicado a preparar las clases de química, me conviene seguir dando clases si quiero estar cerca de esos chicos. A Dylan, con quien no había tenido tiempo de hablar me lo encontré al día siguiente de haber estado en casa de Susy y ayer coincidí con el varias veces en los pasillos de la Universidad. Estaba un poco raro, creo que al principio se sentía incómodo y había algo de tensión por el hecho de que ahora soy su profesor. Supongo que tenía algo de vergüenza por todo el asunto de Susy y que el chico con quien hablaba de ello terminará siendo su profesor. Flashback- 48 horas antes. -¿Qué onda Dylan? ¿cómo estás?- Saludé al acercarme a su mesa en la cafetería. El chico me miró y sonrió. -Hola profesor, todo bien ¿Qué lo trae por aquí?- Fue lo que respondió estrechando mi mano. -¿Desde cuándo tanta formalidad amigo?- pregunté frunciendo el ceño divertido. -Desde que es mi nuevo profesor de química- dijo rascándose la cabeza con una risita nerviosa. -¡Vamos amigo!- dije mientras me sentaba- Sigo siendo un chico igual que tu. - Pues si... por cierto, ya me había visto en la biblioteca de la universidad, claro que pensé que era un estudiante más porque se ve muy joven, pero...- se interrumpió a su mismo, pensativo- ¿por qué no me dijo que sería mi profesor? ¿quería hacer amistad con algún estudiante antes de revelar quien era?- dijo poniéndose la mano en la barbilla y yo reí. -Primero, gracias por el halago, segundo... aunque sea tu profesor no significa que sea bueno ¿ok?- Volví a reír y rodé los ojos- Y tercero, la verdad es que no sabía que sería tu profesor, también me tomó por sorpresa. -Como... ¿no lo sabía?- me miró incrédulo. - No, es que me llamaron de imprevisto de la zona educativa para avisarme que necesitaban un profesor de química- dije cuando se me ocurrió una buena excusa. -Ah, lo entiendo- dijo asistiendo- Y ¿usted no es de por aquí cierto?- Preguntó curisoso. Emm... ¿de donde soy?- me pregunté intentando que se me ocurriera algo. -Soy... de Inglaterra- contesté al fin -Oh así que es británico- dijo el chico arqueando las cejas. - Pues si- volteé a los lados simulando que buscaba a la camarera. Entonces vi a una señorita, como de unos 20 años con el cabello rizado oscuro recogido en una coleta de caballo- ¡Señorita!- grité y ella me vió y se dirigió hacia mi. -Buenos días bonito- dijo la chica sonriendo- ¿Qué quiere ordenar?. -Solo un café por favor- dije Y sonreí con la boca cerrada. - Enseguida guapo- se marchó la chica tongoneando las caderas. -¡Vaya profesor! ¿le pasa eso muy seguido?- dijo el chico guiñando un ojo. - Pues... últimamente muy seguido- dije rascándome la cabeza. - Casanovas ¿eh? Y quién las culparia- mencionó- con todo respecto, con ese cabello rubio y esos músculos de atleta- dijo riendo. -¡Oh Dios!- reí también- ¿No estarás coqueteando conmigo también o Si?. -¿Queee? ¡No!- exclamó con los ojos abiertos haciendo una expresión graciosa- Soy heteroxual ¿ok profesor? -Menos mal lo aclaras, ya iba a empezar a tener mis dudas- reí muy fuerte y el chico me secundó. -Entonces... británico- dijo cuando terminamos de reír- Ya decía yo que tenía pinta de Europeo- mencionó, y yo aliviado de que fuera creíble. -¡Vamos Dylan! ¡Me haces sentir viejo!, soy un chico igual que tu- dije soltando un soplído- En el salón de clases soy tu profesor, pero fuera puedes llamarme Agsen- dije- Ah pero que quede claro que el hecho de que seamos amigos no significa que te aprobaré las materias así nada más- Arqueé una ceja. -Esta bien Agsen- dijo chocando mi mano- Ya se me hacía raro pasar de ser cuate a ser él alumno- dijo y ambos reinos. Fin del flashback Y... aquí me encuentro caminando a la Universidad. Si, caminando. Decidí salir del apartamento como un humano normal. Pensé que sería raro que todos me vieran aparecer de repente y nadie me viera llegar. Aunque también es raro que un "británico" como yo, vaya caminado al trabajo. Pero ya se me ocurrirá que decir en caso de que alguien pregunte. Iba cerca de la casa de Susy y la vi afuera como esperando a alguien. Se giró hacia mi y abrió los ojos. -¡Profesor! ¿Usted por aquí?- dijo incapaz de ocultar su asombro. -¡Hola! ¿Susana verdad?- dije intentando sonar casual. -Solo Susy... así me llaman todos- dijo esbozado una sonrisa. -Bueno, Susy- la devolví la sonrisa- El apartamento donde estoy viviendo queda cerca de por aquí- Mencioné. -Oh entiendo. -Y... ¿Esta es tu casa?- pregunté intentando sacar conversación. -Si, así es profe. - Muy bonita- Mencioné- Y... ¿Qué haces aquí? Digo, me refiero a ¿Qué esperas?. - Pues, espero a mi amiga Clara- respondió mirando su celular- Parece que algo ocurrió o se le hizo tarde. Justo en ese momento apareció un auto frente a nosotros. Cuando bajó la ventana mostrando al piloto en el... -¡Hey Agsen! ¿cómo está todo viejo?- dijo Dylan quien luego se puso serio al ver a Susy- Emm... digo profesor- dijo y sonrió a Susy. Ella se movió en su lugar incómoda, luego simplemente sonrió. - Hola Dylan- contesté- ¿Qué haces por acá?. - Pues voy a la Universidad ¿quiere que te lleve?- Preguntó y yo abrí los ojos señalando a Susy con la mirada- digo, ¿quieren que los lleve?- dijo está vez mirando a Susy. - No gracias- respondió cruzandose de brazos- Espero a mi amiga Clara aquí. -Quizá ya se fue y olvidó avisarte- intervine y luego miré al chico en el auto. - Si, ¡vamos! Tu auto esta por salir del taller, mientras permíteme por lo menos llevarte- dijo Dylan torciendo la boca. Ambos la miramos esperando una respuesta. Ella dudó un momento. - No lo sé... -Ya se está haciendo tarde Susy- dije mirando mi reloj -Bueno está bien- dijo y nosotros sonreímos victoriosos. Ella y yo nos sentamos en la parte trasera del auto. Supuse que le sería incómodo sentarse al frente y pues yo quise acompañarla. Nos colocamos el cinturón de seguridad, Dylan arrancó el auto. Al principio todos estábamos en silencio. Pero luego Dylan puse un poco de música. Esas me las conocía bien, de un grupo llamado one republic. -¡Lately, I've been, I've been losing sleep Dreaming about the things that we could be!- empezó a cantar Dylan. -¡Said no more counting dollars We'll be counting stars Yeah, we'll be counting stars!- Le seguí yo moviéndome al ritmo de la música. Susy cantaba bajito, algo tímida, y se reía de nosotros. Al cabo de un rato terminamos todos cantando a todo pulmón y con las manos arriba haciendo gestos. Fue muy divertido. Y no lo hacemos tan mal debo agregar, hasta podríamos formar una b***a, me reí ante la idea. Así sin darnos cuenta llegamos a la Universidad. Dylan aparcó el auto y todos bajamos. Habían un montón de estudiantes afuera, algunos acabando de llegar y aparcando sus vehículos, otros simplemente recostandos sobre ellos. Atrajimos un montón de miradas con nuestra llegada. Seguro se preguntarán que hace un profesor con dos alumnos y por Susy que hace con Dylan, raro es que no se hayan vuelto locas las chicas tras ver al famoso Youtuber. Sentí una mirada que iba directo hacia mi, calentando mi espalda. A lo lejos había un chico, no pude ver quien era ya que tenía una capucha. Estaba sobre una rama en un árbol, tenía la espalda recostada en el tronco, una rodilla arriba y la otra pierna colgando. Casi podía sentir su mirada penetrante. -¡Hey! El viaje después de todo no estuvo tan mal- dijo Dylan y Susy y yo lo miramos. Pero el chico se dirigía más a Susy que a mi. - Pues no- respondió ella- Gracias por traerme- Al fin pude ver una sonrisa en sus labios- Los dos son divertidos- dijo refiriéndose al chico y a mi. -¡Vaya gracias!- la miré y luego a Dylan- Sería genial si un día salimos los tres- dije entusiasmado- Como le dije a Dylan, soy su profesor pero fuera de eso, podemos ser amigos, soy joven igual que ustedes, apenas y les llevo apenas unos años. -Eso estaría estupendo- mencionó Dylan. -¿Cuántos años tienes profesor?- Preguntó Susy frunciendo el ceño. -Tengo 23- Al menos en años humanos esa es mi edad- Lo ven, viejo no estoy- dije y ellos soltaron la risa. -Yo tengo 18 recién cumplidos- dijo Susy acomodando su pasamontañas. -¡Yo igual!- intervino Dylan. -¿Ustedes ya se conocían cierto?- Preguntó Susy señalandonos. Ambos intercambiamos miradas. - Pues... Nos vimos un par de veces antes de llegar aquí a dar clases- hablé. -Ah, ya decía yo...- Susy no pudo terminar la frase porque una chica histérica se acercó de repente hacia nosotros. -¡Tu!- gritó y tomó a Susy desprevenida por el cabello. -¡Hey! ¿que te pasa estúpida?- dijo Susy saltándose se su agarre. -¡Jane! ¿Qué te pasa estás loca?- intervino Dylan cuando la chica casi se abalanza de nuevo sobre Susy. -¿Qué haces con mi primo zorrita?- dijo la morena dando arañazos de gata. -¡Ja! Ya decía yo, mis días habían estado llenos de paz, libres de tu presencia diabólica- dijo Susy muy molesta y la chica casi se tira encima pero Dylan la detuvo- ¿Qué no puedes dejarme en paz? Estas loca verdad -Quiero que te alejes de Mi primo, ya te lo dije- gritó una vez más chica- ¿Y no te basta con estar detrás de mi primo? ¿ahora quieres también ligarte al profesor de química? -¡Hey! Más respeto a su compañera señorita- intervine levantando la voz, ¿Quién se cree está chica? Parece más una novia celosa que una prima. -Primero niña...- replicó Susy- No soy ninguna Zorrita, no intento ligarme a nadie aquí, como otras que quieren tener a medio mundo tras de si- dijo mirándola de arriba a abajo- Segundo, tu primo se ofreció a traerme porque gracias a él mi auto está en el taller- dijo Susy tan indignada mientras rodaba los ojos. -¡Te lo advierto estúpida! Te vuelvo a ver cerca de mi primo y me vas a conocer- gritó Jane exasperada. -¡Uy que miedo!- replicó Susy. -¡Basta Jane! ¿Que es lo que pasa contigo?- intervino Dylan, parecía molesto- No puedes elegir a mis amistades. -¿Ya viste zorra? Pusiste a mi primo en mi contra. -¡Basta! ¿Que clase de comportamiento es este para unos chicos universitarios- Grité, la paciencia se me agotaba ante una actitud tan tonta y hostil- Dylan por favor llevátela de aquí- dije señalando a la puerta. - Si Agsen- dijo el algo apenado- Me disculpo con ustedes, esto no se vuelve a repetir. -¡Claro que... -Se lo advierto señorita- interrumpí a la chica antes de que dijera algo estúpido de nuevo- Deje de molestar a sus compañeros con actitudes infantiles o haré que la expulsen- ella me miró furiosa y Dylan se la llevó de ahí. -Lamento que haya tenido que presenciar eso profesor- Me dijo Susy apenada- Esa chica está realmente loca- Dijo soltando un soplído. - Pues ya lo veo- Respondí rondando los ojos- Pero no te preocupes, vamos a Clase- dije haciendo un ademán para que ella caminara primero. De pronto un gran estruendo se escuchó, un relámpago en el cielo. Susy se sobresaltó e inconscientemente me tomó por el brazo. El cielo se oscureció y había una gran ventolera. -Lo siento- dijo Susy cuando se dió cuenta que me tenía tomado por el brazo. - No te preocupes. -Que raro, no había tiempo de lluvia- dijo Susy y al instante comenzó a llover con fiereza. Los estudiantes que aún estaban afuera corrieron de prisa, pero la lluvia era muy densa. -¡Vamos!- grité a causa del fuerte ruido ocasionado por la lluvia y ambos corrimos a la entrada- Adelantate, nos vemos en el aula- dije Y ella siguió por el pasillo. Miré en todas direcciones asegurándome de que ya no quedara nadie afuera. Entonces extendí mis manos hacia el frente señalando al cielo y al instante la lluvia cesó y el cielo se tornó soleado de nuevo. Entonces sin perder tiempo corrí hacia el salón de clases. Iba tan de prisa que no me di cuenta en que momento choqué con alguien. Todos los libros cayeron al piso y la persona con quien había chocado casi cae de espaldas también. Pero gracias a mis reflejos pude sostenerla a tiempo. -¿Estas bien?- dije mirando el rostro de la chica que tenía los ojos cerrados. La chica abrió los ojos de golpe y me miró y aquellos ojos color miel me hipnotizaron. No se si por la descarga de adrenalina pero, mi corazón comenzó a agitarse. La chica era muy hermosa, una morena de piel clara y cabello largo ondulado. -Si-si- dijo tímidamente con su mano izquierda sobre mi hombro- Estoy bien- Sonrió y yo lo hice también, su sonrisa era muy bonita. -Oh lo siento- dije al darme cuenta que aún tenía mis brazos en su espalda. Entonces la ayudé a incorporarse. - No te disculpes- dijo ella acomodando su vestido- Al contrario, gracias, ese hubiera sido un fuerte golpe- se puso la mano en la frente con nerviosismo. - Me llamo Agsen...-dije extendiendo mi mano hacia ella- Agsen Blau. -Dayanne Bubelo- respondió ella tomando mi mano. Dayanne, bonito nombre- Pensé mientras sonreía. ¡Oh los libros!- reaccioné al darme cuenta que aún seguían en el piso. Me agaché a recogerlos y Dayanne hizo lo mismo. Recogimos nuestras cosas y ambos nos pusimos de pie de nuevo. -Entonces... Dayanne ¿también eres profesora?- pregunté interesado. - Pues, no exactamente- Respondió con una sonrisa- Soy asistente de la Rectora. Ella me deja trabajar aquí mientras termino mi carrera de educación. -Oh, genial- dije pasando mi mano por mi cabello que hasta ahora me di cuenta que estaba alborotado- La Rectora es muy amable. - Si, es mi tía- Comentó. -Oh entiendo. -Y hablando de ella- dijo mirando los papeles en sus manos- Debo llevarle esto. -Claro, yo debo dar una clase- dije señalando los libros. -Fue un gusto conocerlo Profesor- dijo antes de irse. -El gusto es mío. **** Todos los alumnos me esperaban en el aula. Ya hace 10 minutos que debió haber estado allí. Me disculpe con los chicos y di inicio a la clase. Primero la parte teórica. Al cabo de media hora, ya habíamos concluido la teoría y ahora empezaría con un ejemplo práctico. -Mongolia, por favor dice los compuestos químicos de la página 11 para empezar con los experimentos- dije recostándome del escritorio. -Muy bien- el chico se aclaró la garganta para comenzar a leer- Patas de cerdo- dijo y todos empezaron a reír- fruncí el ceño y el chico abrió los ojos- Ojos de chivo, sangre de murciélago y dedos de duende. -¿Vas a hacer una brujería Mongolia? ¿alguna clase de ritual satánico?- dijo un chico al final del salón. Las carcajadas de todos se escuchaban de fondo. -¿Se cree muy gracioso señor Mongolia?- dije serio y todos hicieron silencio -Pero profe eso era lo que decía el libro- dijo señalado el libro en su mano. - Mire dejece de chistes y venga acá y escriba en la pizarra los compuestos químicos- dije extendiendo el marcador en dirección a el. El chico se puso de pie y tomó el marcador. Pero cuando iba a escribir se estrelló contra el pizarrón y todos volvieron a reír. Torpemente el chico se quitó del pizarrón y volteó a verme nervioso. -Lo siento profesor- dijo y se agachó a recoger el marcador que se había caído. Yo sólo rodé los ojos. - Por favor escriba rápido que la hora avanza- dije exasperado. Mongolia se dió la vuelta y se dispuso a escribir. Pero de pronto empezó a escribir un montón de garabatos y a moverse de un lado a otro estirando su mano por el pizarrón. -¿Me puede explicar que está haciendo?- en este punto ya estaba perdiendo la paciencia. El chico se volteó con la mano en la frente. -Le juro que no fui yo- dijo con cara de espanto. -¿A no entonces quien?- dije ya molesto. - No sé... Era como si algo moviera mi mano y mi cuerpo- dijo con voz temblorosa. Lo miré a los ojos Y el chico parecía estar diciendo la verdad. ¿Que rayos? -Sientese por favor- dije. Y en ese momento un fuerte golpe hizo estruendo en el salón y todos miramos hacia el lugar de donde provenía el ruido. La puerta del armario estaba abierta y el esqueleto que estaba metido allí, yacía en el piso y tenía unos cuantos huesos rotos. -¿Se puede saber quiso hizo eso?- Levanté la voz molesto, todos me miraron asustados. ¡Dios! Nadie nunca me me había agotado la paciencia de tal forma. -Pr-profesor... eso se cayó sólo- dijo una chica señalando el armario. No tuve ni tiempo de responder ya que el ruido de una explosión me distrajo. Abrí los ojos alarmado. -¡Fuego!- gritó alguien y todos se levantaron de los asientos. Uno de los escritorios se estaba incendiando. -¿Qué rayos? ¿Quién hizo eso?- grité -¿Ese líquido no debería estar rojo o Si?- chilló una chica señalando un líquido rojo que corría por el escritorio que se incendiaba. -¡Dylan toma el extintor!- grité y el chico corrió a tomar el extintor en la pared y empezó a apagar el fuego. Cuando lo apagó la mesa estaba intacta, no había rastro que quemadura en ella. ¿Qué está pasando? ¿Acaso esto podría empeorar? Y en ese momento unos frascos de cristal cayeron del estante dejando libre a un enjambre de moscas. Todos empezaron a gritar y a espantar a las moscas. ¿Por qué siempre tengo que decir esa palabra? ¡Rayos!- pensé ya frustrado por todo este desastre. -¡Alguien abra la ventana!- grité cuando se me ocurrió una idea. Uno de los chicos abrió la ventana y sin que se dieran cuenta, mientras ellos intentaban espantar a las moscas, yo utilicé mis poderes para controlarlas y hacer que ellas solas salieran por la ventana. Entonces el chico la cerró de inmediato. Toda el aula estaba hecha un desastre, los frascos rotos en el piso, los pupitres desordenados papeles por todos lados. -¡Es suficiente! ¡Todos están castigados!- dije intentando mantener la calma- se quedarán todos hoy limpiando toda el aula- dije y todos exclamaron indignados -¡No es justo profesor! ¡yo lo hice esto!- chilló una chica. -¡Ni yo!- gritaron otros. - Pues no puedo castigar a unos y a otros no- dije serio- y como no se quien es culpable, todos se quedarán limpiando- concluí- Ahora, me voy, será mejor que empiecen ahora- dije tomando mis cosas y saliendo del aula mientras todos seguían quejándose. Iba por el pasillo caminando, algo me decía que nada de eso había sido normal. ¿Qué es lo que sucede? ¿Algo o alguien está detrás de todo esto? En ese momento vi un pequeño papel caer al suelo, miré a mi alrededor y no había nadie. Entonces me incliné a recogerlo. Entonces abrí los ojos. ¿Qué tal estuvo tu clase Agsen? Decía la nota, empecé a mirar a todos lados en busca de alguien tratando de jugarme una broma. Entonces lo escuché, una risa muy familiar. Si, no tenía dudas de quien era. Entonces unos ojos amarillos espampanantes aparecieron frente a mi. Luego se fue dibujando un rostro que revelaba un lunar en forma de media luna en la mejilla izquierda, y luego el resto del cuerpo. -¿Me extrañaste primo?- El chico moreno de cabello azul Rey me miró mientras esbozaba una sonrisa siniestra que quizá le erizaria la piel a cualquiera. Pero no era mi caso. -¡Fahkel!- dije sorprendido de verlo aquí- ¿Cómo es que estas aquí?...
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