Leonel Hace tres días que no sé nada de Marissa, desde que tuvimos esa conversación en su habitación y me mostró esos objetos que eran tan importantes para los dos. Muy amablemente, Mía se ofreció a llevar a mi hijo al parque todos los días para verlo y disfrutar de su presencia. Está tan grande a como lo dejé hace un año, cuando me fui tras una oportunidad para nuestra pequeña familia. Se notaba que él disfrutaba de mi presencia. Me contó muchas cosas de su escuela y de las clases de natación que le empecé a pagar hace meses. Era sábado y sabía que Mía viajaba a Canadá de nuevo, así que me desperté temprano para ir a despedirme de ella. La quiero como si fuera mi hermana, es un cariño que compartimos con Marissa, y cuando llegué a Canadá ella me apoyó en todo lo que necesité. Estoy muy

